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martes, 27 de abril de 2021

SANTUARIO DE LA ENCARNACION: CAMARIN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

 Un camarín es un elemento muy característico de la arquitectura barroca española. Se trata de un espacio axial discontinuo con acceso indirecto, normalmente dispuesto encima y detrás del altar. El camarín es visible desde el interior del templo a través de un vano, donde se suele colocar la advocación del templo.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN
Exterior del camarín

 Tal es el caso del camarín del Cristo de la Antigua, situado en la parte oriental del Santuario de Nuestra Señora de la Encarnación. Se halla tras un retablo barroco de escayola, que sustituye al anterior de madera (probablemente del último tercio del siglo XVII), construido a su vez sobre otro anterior, cuyas pinturas aparecen a los laterales del actual.

Antiguo retablo Cristo de la Antigua
Retablo previo a 1936

 En 1787 Don Ignacio Echenique, párroco de la Asunción contesta a Tomás López que se le está concluyendo un suntuoso camarín, que sustituye a la previa capilla de piedra. Para su acceso se amplía además el Santuario hacia el sudeste, construyendo un pasillo cuya entrada se encuentra bajo la bóveda gótica, y bajo el cual, dado el desnivel del terreno, se sitúan nuevas dependencias (antigua vivienda de los santeros).

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

 Además de al Cristo de la Antigua, la estancia acogió hasta la restauración del Santuario a una imagen de San Isidro Labrador (actualmente en la Iglesia de la Asunción), y al fragmento de brazo que se conserva del Cristo destruido en 1936 (hoy en el pasillo, junto a la entrada al camarín).

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

 El camarín es de planta cuadrada, con esquinas resaltadas en ángulo al fin de pasar a la cúpula de media naranja: sobre pedestales resaltan medias columnas dóricas estriadas, y en el hueco central, una pilastra cóncava de color verde grisáceo, decorada con guirnaldas y motivos de rocalla en yeso dorado.
Las paredes están decoradas con pintura al óleo creando un efecto de tejido, y el zócalo con marmoleado falso en rojo (antes de la restauración repintado en verde).

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

 Los vanos de cada pared se disponen de la siguiente manera:
O: abertura al retablo y altar mayor.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN 

E: puertas que dan a la ventana enrejada del exterior.

PUERTAS DEL CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

N: puertas que dan a un armario.

PUERTAS DEL CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

S: puertas de acceso al camarín, hoy en día normalmente abiertas por la instalación de una cancela metálica en el año 2000.

PUERTAS DEL CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

 La decoración de las puertas está detallada en su artículo correspondiente. Del pavimento a base de azulejos de Manises hablaremos en profundidad próximamente. 

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

 Si proseguimos hacía arriba, el siguiente cuerpo lo forman los lunetos y las pechinas, que sustentan la cúpula. Tres de los lunetos (el cuarto corresponde a la boca del retablo) disponen de unas rocallas doradas donde se ubican unos lienzos que representan escenas de la vida de Cristo. Son de formato rectangular apaisado, midiendo 157 x 87,5 cm, y datando del siglo XVIII. Los dos primeros fueron mostrados en Hellín en la exposición "Raíces" (2017), por lo que se pudieron contemplar más de cerca.

 - El de la pared este, a espaldas del Cristo de la Antigua, presenta a Jesús camino del Calvario. Simón de Cirene le ayuda a cargar con la cruz, mientras María Magdalena se arrodilla ante él y la Virgen María contempla la escena tras ella.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

TOBARRA EN LA EXPOSICIÓN "RAÍCES"

- El lienzo de la pared norte se corresponde con la escena de la coronación de espinas, con los romanos haciendo burla de Jesús en el pretorio.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

- En la pared sur, sobre la entrada al camarín, se ubica un lienzo de mayor complejidad iconográfica, relacionado con el episodio de las tentaciones de Cristo. Tal y como se relata en Mateo cap.4 versículo 11: "Entonces le dejó el diablo, y los ángeles vinieron y le servían". Así pues, estos le sirven viandas en una mesa, mientras otro llena agua de una fuente. A sus espaldas entre los árboles aparece Satanás, y a los pies de la mesa una garza gris (según los restauradores), símbolo de penitencia y arrepentimiento o pelícano, según me comenta Juan Francisco Villar, que simboliza el sacrificio de Cristo en la cruz y la Eucaristía, debido a la antigua creencia de que esta ave amaba tanto a sus polluelos que los alimentaba con su propia sangre, abriéndose el pecho a picotazos.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN


 Las cuatro pechinas, que arrancan de un trozo de entablamento quebrado, por su parte disponen de cuatro lienzos ovalados enmarcados en rocallas de yeso dorado. Estos miden 87 x 63 cm. y es posible que sean del mismo autor que los rectangulares. Cada uno muestra a un evangelista acompañado de su tetramorfo:

- Esquina NO, Mateo y el hombre, aquí representado como un niño, pues su evangelio se caracteriza por hacer hincapié en la vida de Cristo como hombre (comienza con su genealogía), y menos en su faceta divina. No vemos el interior del libro.
Esta pechina actualmente se encuentra dañada, suponemos que por las humedades derivadas del tejado de la nave.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

- Esquina NE, Lucas y el toro/buey. Sobre este existen varias posturas: que simboliza el sentimiento de su Evangelio, pues tienen un corazón fuerte, o que se trata de un símbolo del sacrificio de Cristo mediante su Pasión.
En su libro aparece escrito en latín: "Passio Domini Nostri Jesuchristi" (Pasión de Nuestro Señor Jesucristo).

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

- Esquina SO, Marcos y el león. Este animal simboliza la fuerza, y su evangelio muestra la voluntad de Cristo. Como comienza con la predicación de San Juan el Bautista, la voz que clama en el desierto, se puede comparar con el rugido de un león. En su libro aparece el mismo texto que en el de Lucas.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

- Esquina SE, Juan y el águila, por lo elevado de su evangelio, lleno de misticismo. El libro repite la misma inscripción que en los de Lucas y Marcos.

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN

 A continuación se superponen a este cuerpo el tambor y la cúpula, que ya han sido objeto de análisis en su propio artículo.

CÚPULA DEL CAMARÍN DEL CRISTO DE LA ANTIGUA

Para concluir, os dejo con dos artículos sobre la restauración efectuada por la empresa Antícoli:




Bibliografía:

- Rodríguez de la Torre, Fernando y Cano Valero, José. "Relaciones Geográfico-Históricas de Albacete (1786-1789) de Tomás López". Instituto de Estudios Albacetenses, 1987.
- Martínez Galera, Luis Enrique. "Mirando al pasado. Dos retablos perdidos en Tobarra". Libro de Semana Santa de Tobarra, 1997.
- Moreno Gil, María Isabel. "Tobarra, Historia de la Villa y de su Ermita". Libro de Semana Santa de Tobarra, 1998.
- Barnuevo Cabanillas, María Dolores y González Cerón, Pablo. "La práctica de la restauración (III). El Santuario de la Encarnación de Tobarra. Camarín del Cristo: tambor". La Tribuna Dominical.
- Barnuevo Cabanillas, María Dolores y González Cerón, Pablo. "La práctica de la restauración (IV). El Santuario de la Encarnación de Tobarra. Camarín del Cristo: lienzos". La Tribuna Dominical.
- Úzquiza Ruiz, Teodoro. "Símbolos en el arte cristiano. Breve diccionario ilustrado". 2012.

Fotografías:

José Rafael Navarro
archivo Antonio Martínez Valverde

Gracias como siempre a Juan Francisco Villar.

miércoles, 23 de enero de 2019

IGLESIA DE LA ASUNCION - EL RETABLO (I)

RETABLO ANTIGUO DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN

 Antes de su destrucción durante los sucesos de 1936, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción contaba con un retablo neoclásico de madera que se puede situar en el último tercio del siglo XVIII, siendo el párroco Don Ignacio Echenique y Herrera, responsable también de la contrucción del nuevo campanario. En su testamento, de 1799, deja dispuesto lo siguiente:

 “Es mi voluntad que a Matías Reolid carpintero que está construyendo el Retablo nuevo de esta mi Yglesia se le den de mis bienes mil reales luego que lo concluya, y le tengo ofrecidos por vía de huantes (sic), y otros mil reales más por las pilastras y adornos que ha hecho en dicho retablo por darme gusto”.  
 “A Don Pablo Sibstori (sic) quiero que se le dé de mis bienes ciento y cincuenta reales de vellón y a su oficial Ginés la misma cantidad en remuneración del diseño que hicieron para dicho retablo”.  
 “A Francisco Martínez maestro tallista vecino de Yecla es mi voluntad se le den de mis bienes ochenta reales de vellón además de los ciento y veinte que le tengo dados en dos veces por dos diseños en basto que hizo de talla para dicho retablo.”

 Pablo Sístori, pintor perspectivista italiano afincado en Murcia, especializado en la pintura de retablos fingidos, fue autor de obras en las iglesias de Nuestro Padre Jesús y Santa Eulalia en Murcia, o la de Santiago en Liétor. El testamento nos muestra que junto a su oficial fueron los autores de su diseño. Posteriormente en su codicilo, Don Ignacio revocaba parte de su disposición, al señalar que no se le diesen a Matías Reolid los mil reales asignados por hacer las pilastras y adornos.

 Se trataba de un retablo parietal o adosado que reproduce el esquema de un severo pórtico columnado compuesto por un solo cuerpo y ático.

 El cuerpo central se articulaba en una sola calle muy desarrollada, con un gran lienzo sobre la Asunción de María delimitado por cuatro potentes columnas. Todo esto, levantado sobre un banco o predela del que solo podemos ver en la fotografía su parte derecha, de escasa decoración. Parece consistir en una guirnalda en la parte superior y elementos de tipología mariana: en este lado, la torre (torre de David/turris Davidica o torre de márfil/turris eburnea); en el izquierdo al encontrarse tras el dosel del novenario del Corazón de Jesús, solo podemos aventurar que se trata de otro elemento mariano como el pozo de aguas profundas, la puerta del Cielo, etc...

 De la predela nacían triples ménsulas laterales sobre las cuales se asentaban los pares de columnas, con basa ática, fuste liso y capitel compuesto. Las columnas a su vez poseían su respectiva retropilastra, que podemos imaginar parecidas a las pilastras laterales, orientadas según el ochavo abandonando la planta rectilínea del retablo y repitiendo los mismos elementos de las columnas.

 El entablamento repetía la disposición clásica: las fascias, el friso liso y la cornisa con la que se iniciaba el frontón curvo con los fragmentos laterales adelantados para recoger las columnas. Éste a su vez incorporaba ménsulas y gotas en toda la cornisa que la conformaba. En la parte central aparecía un emblema oval adornado con guirnaldas y las típicas iniciales A y M (Ave María) en su interior. Este cuerpo se remataba con pares de jarrones en la vertical de las pilastras laterales y de la columna más cercana.

 A partir de la línea de imposta del templo se remataba el retablo con su ático, en torno a un lienzo cuadrado sobre la Coronación de María, flanqueado por un par de columnas como las del cuerpo principal pero de dimensiones más reducidas. Completaba el ático un pequeño entablamento, con un friso liso adornado con una guirnalda que lo recorría y un frontón recto en cuya cornisa superior se asentaban dos angelillos que giraban hacia el centro, donde se situaba el triangulo trinitario y el ojo de Dios, enmarcado por ráfagas.

 Los arcos de las capillas laterales del presbiterio también aparecían decorados con frontones rectos apoyados sobre ménsulas, con decoración de gotas, y jarrones en los extremos. Sobre los frontones se situaban unos escudos heráldicos sobre cartelas que presumimos debían contener alguna inscripción.  

 - La capilla de la izquierda pertenecía a los Guevara, cuyo escudo aparecía pintado en el medallón: cuartelado, 1º y 4º de gules (rojo) con cinco panelas (corazones) puestos en sotuer (aspa), 2º y 3º de oro, con tres bandas de gules cargadas cada una con una cotiza (banda) de plata y estas a su vez de armiños de sable (negro). Algunos testimonios orales recuerdan tras la guerra un escudo muy desgastado que desaparecería después.
 - La capilla de la derecha pertenecía a los Carcelén, cuyo escudo cambió en 1692 al reconocer Carlos II la hidalguía del linaje. Aquí encontramos, tanto en la versión de madera como la inferior de piedra, el antiguo escudo familiar: según algunas fuentes representaría a los Lanclares o Nanclares, al haberse casado un miembro de la familia Carcelén con una descendiente de Sancho Ximénez de Lanclares, cuyo escudo es descrito así: en campo de oro, un árbol de sinople y a su pie un lobo andante de sable, cebado con un cordero en la boca. El de los Carcelén incorpora además dos gigantes, uno a cada lado del escudo.

Todos estos elementos recubrían los arcos de medio punto de piedra originales que han llegado hasta nuestros días..

 Acerca del altar, por lo que podemos ver bajo los manteles: era una mesa con frontal neoclásico en cuyo centro se situaba un emblema, tal vez con el anagrama mariano A y M. Tras el altar y ante el retablo, el tabernáculo a la manera de templete clásico para la exposición del Santísimo: una estructura sencilla de planta circular con cúpula ligeramente peraltada sobre cuatro pares de columnas agrupadas en los diagonales, todo ello culminado en una sencilla cruz. A los flancos del templete, sendos ángeles en adoración.

 Las fotografías también nos muestran la cancela metálica que cerraba el presbiterio, sustituida tras la Guerra Civil por una balaustrada de obra, luego suprimida, tras la reconstrucción de la Iglesia en los años 60.

El retablo aparece descrito por Amador de los Ríos (1849-1917) de esta manera:
"De líneas pséudo-clásicas, el retablo del altar mayor se compone de dos cuerpos, de frontón curvo y partido el inferior y triangular el superior, revelando el gusto de los artistas en el siglo XVIII, destacando en el primer cuerpo un lienzo con la Ascensión, y otro en el segundo con la Asunción de Nuestra Señora, pinturas ambas de no gran mérito ni en el dibujo ni en el colorido, pero que no desentonan del conjunto; á cada lado del altar mayor, abre en la capilla una puerta, de frontón  triangular, y sendo blasonado encima,  dentro de circular y resaltada medalla."

RETABLO ANTIGUO DE LA IGLESIA DE LA ASUNCIÓN

 En esta otra foto podemos ver cómo se engalanaba la Iglesia durante el tiempo en que los Patronos permanecían allí en el mes de mayo. Ante el lienzo inferior se colocaba un gran manto imperial blanco con armiños que nacía de una corona real. Sustituyendo al tabernáculo se colocaba el Cristo de la Antigua en sus andas; a la izquierda, la Virgen de la Encarnación y a la derecha la Virgen de la Esperanza entregando su hijo a San Cayetano. 

SAN CAYETANO - GRABADO 1774
San Cayetano en un grabado de Juan Bautista Lariz

 Un pequeño sagrario, posiblemente de madera dorada, suplía la ausencia del tabernáculo. Los laterales se adornaban con doseles, y el graderío de repisas escalonadas se alumbraba con candeleros y velas. Esta tradición, aunque perdida en Tobarra, se sigue manteniendo en las fiestas patronales de Elda (con el Cristo del Buen Suceso y la Virgen de la Salud en la Iglesia de Santa Ana) y Petrer (con la Virgen del Remedio en la Iglesia de San Bartolomé).

Altares de Tobarra, Elda y Petrel en fiestas patronales



Bibliografía:

- Amador de los Ríos, Rodrigo. Catálogo Monumental de la Provincia de Albacete, 1912. 
 - Martínez Galera, Luis Enrique. "Mirando al pasado. Dos retablos perdidos en Tobarra". Libro de Semana Santa de Tobarra, 1997.
- Sánchez García, Miguel Ángel."Un personaje singular del siglo XVIII: Don Ignacio Echenique y Herrera, Cura Párroco de Tobarra". Revista de la Hermandad de San Roque, 2014.
- Martínez Ramón, Miguel Ángel. "Capillas funerarias de la Iglesia de la Asunción de Tobarra". Revista de San Roque, 2018.

 Fotografías:

archivo Antonio Martínez Valverde
José Rafael Navarro

jueves, 11 de enero de 2018

IGLESIA DE LA ASUNCION - CAMPANAS

CAMPANARIO AÑO 2014

 Como sabemos por la lápida conmemorativa de la Iglesia de la Asunción, la finalización de las obras del coro se produce en 1616. Desconocemos el aspecto exacto que tendría el remate de la torre en aquellos momentos (se ha imaginado que estaría culminada por un cuerpo de campanas con bolas en las esquinas y centros de los lados, como en Caudete, Jorquera o Hellín) , pero el 19 de noviembre de 1779 se firma la escritura de obligación para la ejecución de una nueva torre.
El documento lo justifica de esta manera:
"de como el capitel de la torre de dicha Yglesia se encontraba mui quebrantado y era preciso derribarlo y construirle de nuebo para evitar la contingencia de la ruina que amenazaba con peligro de desgracias, y de maltratar los/ texados, y Bobedas de la Yglesia. Y assi mismo de cómo era mui combeniente concluir el tercio de la torre que faltaba y se hallaba principiado, años hacia levantandola y concluyéndola, según Arte para que se oyeran las Campanas en todo el pueblo, lo que ahora no/ se verificaba por lo bajo de su edificio, siendo tanta la necesidad que los fieles clamaban por una cosa tan ymportante y seria mui útil".
 Así pues, el texto nos informa de varias cosas:
- que la torre llevaba años inacabada, faltando por construir un tercio de la misma
- que por ese motivo, el chapitel amenazaba ruina
- que la torre tenía poca altura, por lo que sus campanas no se oían en todo el pueblo

 Sobre 1783 comenzaría a construirse, con José López, maestro arquitecto de la ciudad de Murcia como autor de la obra, tanto en su redacción como en su ejecución. Entre otras obras, a él se debe el cuerpo de campanas de la Catedral de Murcia:

CUERPO DE CAMPANAS DE LA CATEDRAL DE MURCIA

 En el pliego de condiciones firmado por José López el 14 de julio de 1779 se establecían las partidas a acometer: En un primer momento el derribo del chapitel de ladrillo que se encontraba sin concluir y muy deteriorado, así como cuatro hileras de piedra de sillería que se encontraban alteradas, y cerrar las ventanas de las campanas, situadas en el segundo cuerpo.
"2ª Que ha de demoler el capitel de ladrillo que se/ halla por cerramiento y las cuatro ultimas hi/ladas de piedra silleria que se hallan ante/radas y comidas rebajando higualmente. a su / nibelación el resto del grueso de la Pared de /mampostería en los cuatro angulos de la /torre, y en caso de quedar algunas piedras comidas por la parte exterior las compon/dra el Asentista echandoles piezas de pie/dra sillería nueba de modo que entren un/ palmo para su maior seguridad, y ha de cerrar las ventanas que oi sirben para /las Campanas formando una en cada fa/chada según demuestra por el diseño, y las restantes hiladas de Piedra que que/dasen en el segundo cuerpo las ha de picar/ de modo que ymiten a las nuebas de que /ha de concluir el dicho segundo cuerpo".
 En el resto del documento se nos describe como deberá ser el cuerpo de campanas y la cúpula, que ya conocemos por fotografías. El suelo será de madera, así como serían las escaleras de acceso al mismo, cubiertas por losetas de barro
"5ª Que ha de formar el piso de Campanas de made/ros de a tercia entablados [...]"
 "8ª Que ha de seguir la escalera según se halla/ principiada hasta el piso de campanas /el cual se losara de losetas de barro sobre / el entablado".
Como en 1787 se menciona la construcción del camarín del Cristo de la Antigua, y no así de la torre, se puede suponer que para esa fecha ya estaba finalizada la obra. La fecha de la campana que veremos más adelante, 1759, nos hace suponer que esta era previa al nuevo campanario.

VISTA DEL RELOJ Y LA IGLESIA, ANTES DE 1952 - FOTO GUIRADO
Aspecto del templo antes de 1952.
 Con ocho vanos, albergaba otras tantas campanas. Según testimonio oral de Francisco Callado Giménez "el Campanero" para "Tobarra, Recuerdos del Ayer" (Diego Alfaro, 2017) su abuelo paterno, Tomás Callado, fue campanero entre 1895 aprox. y 1935 y se ataba cuatro cuerdas de las campanas, dos a los pies y dos a las manos para hacer sonar cuatro campanas a la vez.

 Durante la Guerra Civil las campanas fueron tiradas desde la torre. Para conseguir la reconstrucción del templo en 1952, el Sr. Obispo dirigió una solicitud al Ministro de la Gobernación (10-03-1952) para que la asumiera la Dirección General de Regiones Devastadas o la Junta de Reconstrucción de Templos Parroquiales apelando a "el mal trato que recibió el templo, como todos los dedicados al Culto, durante el período rojo, y el resquebrajamiento que sufrieron los muros al ser derribadas las enormes campanas que fueron arrojadas desde lo alto de la torre a la plaza." Guillermo A. Paterna Alfaro cita un testimonio que lo corrobora: "Tiraron el "campanón" de la iglesia. Al caer derribó parte de una cornisa de la torre y en el suelo hizo un agujero de casi un metro de profundidad."

 Acabado el conflicto bélico, la Iglesia pasó a poseer solamente una campana en el lado este, sobre la nave lateral, que permaneció en su lugar hasta la tarde del 11 de enero de 1952 en que la torre se vino abajo.

CAMPANA EN EL SUELO AÑO 1952 - FOTO PROPIEDAD DE RAFAEL DAMIÁN VALERO ALCAÑIZ
Campana caída ante la puerta de la casa de Pedro Huerta (1952).
 De todas las campanas existentes, solo ha sobrevivido una, que data de 1759 y que da los cuartos en el Reloj de la Villa, como ya comenté en su artículo correspondiente. Con un diámetro de 50 cm. y un peso de 260 kg. fue fundida en Murcia por Pedro Sánchez Segovia. Tiene interesantes inscripciones en latín y castellano:

"CONCEPTIONEM VIRGIN(I)S MARIE CELEBREMUS EIUS FILIUM ADOREMUS DOMINUM AÑO DE 1759"

"SIENDO ALCALDE MAIOR EL LICDO. ALONSO LOPEZ CAMACHO"
(Alonso López Camacho, oriundo de Totana, fue nombrado Alcalde Mayor de Tobarra en 1756)

"PEDRO SANCHEZ
SEGOBIA ME IZO
EN MURCIA"

Campana de los cuartos
Campana de los cuartos en el Reloj de la Villa.
 Con la reconstrucción del edificio en los años 60, el campanario pierde altura, cambia su aspecto y el cuerpo de campanas pasa de ocho a cuatro vanos, solo colocándose una campana en el lado sur, el de la fachada principal.

RECONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA AÑOS 60 - FOTO GUIRADO
Obras de reconstrucción de la Iglesia.
COLOCACIÓN DE LA CAMPANA EN LA TORRE DE LA IGLESIA AÑOS 60
  En la revista de la Hermandad de San Roque de 2011 pudimos ver fotos de la reconstrucción como esta de la colocación de la campana.
 Dicha campana es una refundición de la que cayó con la torre, por Salvador Manclús de Valencia en 1962. Mide 65 cm. de diámetro y pesa 159 kg.

CAMPANA DEL LADO SUR

Tiene en relieve en el lado que da a la calle un Cristo crucificado, y una Virgen de la Asunción en un lateral. En ella se puede leer:

"ASUNCIÓN DE NTRA. SRA."

"SE REFUNDIÓ

SIENDO CURA PÁRROCO EL RVDO. SR. DON JOSÉ GIL GIL"

"TOBARRA 1962"

"FUNDICIÓN 
DE 
SALVADOR MANCLÚS 
C. INDUSTRIA, 27
VALENCIA"

DETALLE DE LA CAMPANA SUR

DETALLE DE LA CAMPANA SUR

DETALLE DE LA CAMPANA SUR

CAMPANA SUR

 Con motivo de la restauración de la Iglesia que se vienen realizando desde noviembre de 2014 se ha procedido a su limpieza mediante chorro de arena, y además se han incorporado dos nuevas campanas.

 La del lado oeste, que mira en dirección al Portachuelo, procede de la antigua Iglesia de San Roque y data de 1949. Tras el cierre de aquel templo, pasó en 1993 al campanario del Santuario de la Encarnación, y en abril de 2016 fue cedida a la Iglesia.

CAMPANA DEL LADO OESTE

 En ella aparecen las siguientes inscripciones:

"FUNDICIÓN
DE
CAMPANAS
DE
ROSES HNOS.
SILLA (VALENCIA)"

"SIENDO CURA RECTOR D. JOSÉ ANTONIO VIDAL RUIZ"

Y en el lado que da afuera, bajo una cruz:

"AÑO 1949"

DETALLE DE LA CAMPANA OESTE

DETALLE DE LA CAMPANA OESTE

DETALLE DE LA CAMPANA OESTE

CAMPANA OESTE

La del lado este es una pequeña campana procedente de Talavera de la Reina, datando del siglo XVIII.

CAMPANA DEL LADO ESTE


BIBLIOGRAFÍA:

- Martínez Galera, Luis Enrique. "Sucedió hace 50 años" en libro de Semana Santa de Tobarra, 2002.
- Martínez Galera, Luis Enrique. "La desaparecida torre de la Asunción" en revista de la Hermandad de San Roque, 2012.
- Paterna Alfaro, Guillermo Antonio. "1936. Escenarios del desastre. La destrucción de la imaginería en Tobarra", en libro de Semana Santa de Tobarra, 2014.
- Navarro Algarra, José Rafael. "El Reloj de la Villa" en este mismo blog.
- Martínez Roig, Eliseo. Ficha de las campanas de la Iglesia de la Asunción en www.campaners.com
- Alfaro Gil, Diego. "Campaneros, campanas y campanarios" en Tobarra, Recuerdos del Ayer. Autoeditado por su autor, 2017.

FOTOGRAFÍAS:

José Rafael Navarro
Juan Andrés Guirado
archivo Rafael Damián Valero Alcañiz
Revista Hermandad de San Roque 

Gracias a Juan Francisco Villar Martínez por su colaboración.

lunes, 29 de mayo de 2017

SANTUARIO DE LA ENCARNACION: PINTURAS MURALES (II)

 CONTINÚA DE LA PRIMERA PARTE

PINTURAS MURALES

Siguiendo con la pared de levante, encontramos:
- La Oración en el Huerto:
PINTURAS MURALES

- El Prendimiento, en el que podemos ver como mientras Judas Iscariote delata a Cristo con un beso, Pedro envaina la espada con la que ha cortado la oreja derecha a Malco, que luego será sanada por Jesús (Jn 18:10-11).
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- La Crucifixión. A Cristo lo flanquean Dimas y  Gestas (el buen y mal ladrón, respectivamente), y bajo él se encuentran Juan, María Magdalena (con el pelo largo y suelto) y la Virgen, que se desmaya ante María Salomé y María Cleofás. Junto a estos personajes unos soldados se echan a suertes las ropas del condenado con los dados.
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- El Descendimiento:
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- Restos del Llanto por Cristo muerto/el Entierro:
PINTURAS MURALES

- La Resurrección:
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

El centro de esta pared lo ocupa un retablo de dos cuerpos, flanqueados por columnas platerescas decoradas con grutescos.

PINTURAS MURALES

- Entre las columnas aparecen los restos de San Juan Bautista y de San Antonio Abad.

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- La parte faltante, así como la de la hornacina central, que podemos imaginar cerrada con una pechina sobre pilastras de grutescos, desapareció al horadar el muro para hacer la boca del camarín e introducir el trono de la Virgen de la Encarnación.

- En el segundo cuerpo se representa la Encarnación, el momento de recibir al Espíritu Santo; siendo sin duda esta la representación más antigua que se conserva en Tobarra. Desde el ático se asoma la figura de Dios Padre, que hace el gesto de bendecir mientras sostiene el orbe o globus cruciger y envía al Espíritu, en forma de paloma.

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- Ya a la derecha del retablo, figura una inscripción que nos aporta datos muy interesantes:
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

"ESTE RETABLO SE ACAVO ANO
DE MIL I QUINIENTOS I NOVENTA
SIENDO MIORDOMO DETA I
GLESIA SALVADOR DE OCANA
HIJO DE ALO MATINES DE VALERO"

 Es decir: Este retablo se acabó en el año de 1590 siendo mayordomo de esta iglesia Salvador de Ocaña, hijo de Alonso Martínez de Valero.
 En ese año reinaba Felipe II y fueron Papas Sixto V, Urbano VII  (que murió antes incluso de su coronación) y Gregorio XIV (podemos conocer más del Tobarra de la época gracias a las Relaciones Topográficas de Felipe II).
- Bajo el texto aparece la iconografía de la Santa Ana triple, pues esta tiene a la Virgen sentada en su regazo, que a su vez sostiene al Niño Jesús en sus brazos.
PINTURAS MURALES

 A sus pies, figuran unos personajillos, a la derecha un hombre y una mujer que representan a los donantes de la pintura, y a la izquierda un mancebo, hijo de los anteriores.
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- A continuación vemos a Santa Margarita, reconocible por el crucifijo y la palma de mártir en sus manos y el dragón a sus pies, donde además vuelve a mostrarse otro personajillo, la donante de la obra, de ropajes menos sobrios con respecto a la antes citada de la Santa Ana triple.
PINTURAS MURALES

PINTURAS MURALES

- Siguiendo hacia la derecha, San Antonio de Padua con unas azucenas, símbolo de su pureza, y señalándose el corazón (que solía representarse en llamas), símbolo de su fe y amor por Jesús y María.
PINTURAS MURALES

- Y finalmente, junto a la puerta al camarín otro santo obispo del que queda solamente este fragmento.
PINTURAS MURALES

- Por lo que se conserva de la parte superior de ellas, podemos adivinar que antes de la apertura del vano existirían al menos tres representaciones más.

PINTURAS MURALES

 Entre estas figuras hay inscripciones en letra gótica parcialmente legibles, y que básicamente dicen quién mandó hacer algunas de las pinturas, aunque no se aprecie por el estado con el que han llegado a nosotros.
Esta escritura diferente nos sitúa, a simple vista, casi en un siglo antes y podría ser clave para fechar las pinturas de la serie de la Pasión.

 El zócalo de ambas paredes comentadas aparece decorado con motivos geométricos de prismas.

 Para concluir el artículo, lo haré hablando de la restauración de estas pinturas murales. Al iniciarse los trabajos las amplias superficies de pintura conservadas quedaban interrumpidas por las modificaciones estructurales de los muros: lagunas por los vanos del muro norte causadas por la ventana y puerta de la sacristía y en los del muro de levante por una alacena, la puerta de acceso al camarín y el vano donde se muestra la Virgen. Existen grandes pérdidas en los bajos pictóricos por las reformas llevadas a cabo en torno a 1960, en las que se acabó con algo menos de la mitad inferior de las escenas pictóricas de ambos muros.
 La restauración fue llevada a cabo por Ars Nova CB desde principios de agosto de 2000, siendo cofinanciada por la Hermandad y la Delegación de Cultura de Albacete. Las pinturas fueron descubiertas bajo dos capas de revocos y varias de pintura y encalados superficiales, con importantes deficiencias de conservación (pulverulencia de las técnicas pictóricas, pérdidas de adhesión de los morteros al sustrato mural,...) así como deficiencias en su presentación formal (depósitos de suciedad superficial que ocultaban las pinturas, pérdida de unidad superficial por mostrar numerosos picados en toda su extensión, pérdida de superficie mural irrecuperable,...) La restauración intentó devolver la máxima unidad visual posible a la obra.

 La singularidad de estas pinturas, además de su calidad técnica y formal suponen un revulsivo cultural y artístico para Tobarra, que debemos conservar para futuras generaciones.

Fotografías:  
José Rafael Navarro

Bibliografía:
 - "Santuario de la Encarnación y Cristo de la Antigua en la villa de Tobarra". Luis Enrique Martínez Galera. Libro de Semana Santa de Tobarra, 1999.
- Paneles informativos del Santuario.