miércoles, 22 de mayo de 2013

SANTUARIO DE LA ENCARNACIÓN: RETABLO DEL CRISTO DE LA ANTIGUA (I)

Se trataba de un retablo barroco de madera, que por su excesiva decoración se puede situar en el último tercio del siglo XVII.

Antiguo retablo Cristo de la Antigua

Este retablo guarda semejanzas con el de la Iglesia de Santiago en Totana, obra de Antonio Caro (segunda mitad del XVII). De mayores dimensiones que el tobarreño, tuvo que ser reconstruido tras la Guerra Civil, concluyéndose en 1947.


Consta de dos cuerpos:

- El principal:
En él se destacan dos series de tres columnas salomónicas que flanquean la boca del camarín, adelantándose la central para darle mayor profundidad y movimiento. Las columnas poseen una base sencilla, con un fuste helicoidal de cinco espiras con decoración vegetal. La columna central además incorpora cabezas de niños o serafines. Se rematan con capiteles compuestos. El movimiento espiral conduce la mirada al camarín.
El doble entablamento que corona las columnas se rompe y quiebra en pequeños ángulos expresando el contrapuesto movimiento generado por la arbitraria colocación de las mismas. Siguiendo la vertical de las columnas el entablamento se adorna desde el friso hasta la cornisa de profusiones vegetales en cuyo centro vuelve a colocarse otra cabeza de ángel, y desaparece en la zona central para hacer posible el desarrollo del vano del camarín.
Dos pequeños ángeles mirando hacia abajo coronan el arco, enmarcando a su vez una nube de ráfagas, en cuyo centro figura el clásico JHS (iniciales de Jesús Hombre Salvador), de cuya H se eleva una cruz.
Otros dos ángeles, estos desnudos y arrodillados en el vano del camarín, dirigen su mirada al Cristo de la Antigua.
Unos aletones laterales enmarcan este cuerpo y determinan la sucesión del retablo al muro.

- El cuerpo superior:
Se asienta sobre el entablamento anterior y enmarca un lienzo del Ecce Homo: Cristo desnudo con las manos atadas con la cuerda que le tira del cuello y presuntamente coronado de espinas.
Lo encuadran dos pares de columnas salomónicas menores, también decoradas con vegetales. Sin embargo estas giran hacia afuera, llevando nuestra mirada a la bóveda.
Su entablamento también se rompe para recoger a las columnas, en cuyos ejes vuelve a repetirse la decoración vegetal con cabezas de la cornisa inferior.
Un arco sobre el lienzo enmarca unas ráfagas y un Espíritu Santo en forma de paloma.
Unos pequeños jarrones y un cogollo vegetal central (cubierto en parte por una de las claves decoradas de la bóveda en la foto) rematan el ático.
Aletones laterales, en forma de ménsulas, enmarcan este cuerpo, concretando así el paso del inferior a este.
Aparecen sobre ambos extremos de la cornisa del cuerpo principal dos ángeles ataviados con airosa túnica portando las "arma Christi": el de la izquierda lleva la lanza en su derecha y las tenazas en su izquierda, mientras que el derecho lleva el martillo en su derecha y la caña con esponja en su mano izquierda.

Ambos cuerpos se asientan sobre el banco o predela, la cual se rompe en los distintos planos que generan las columnas. Sus frentes, según lo que se puede apreciar en la foto, se decoran con vegetales en los que se destacan las palmetas que salen del marco en la parte superior.
El sotobanco o parte inferior se quiebra como la predela, aunque su decoración es sencilla y se limita a un encuadre pintado. El frente del altar es un frontal plano enmarcado con una talla vegetal dorada: su fondo se decora también con hojas que se contraponen formando en el centro un círculo. Todo parece realizado en pan de oro, y posiblemente el dibujo se acompañaba de una cierta incisión.

Este magnífico retablo fue destruído en 1936. De él nos queda esta cabeza de ángel, que actualmente se expone en el Santuario:

Resto del antiguo retablo del Cristo de la Antigua


Bibliografía:
-"Mirando al pasado. Dos retablos perdidos en Tobarra". Luis Enrique Martínez Galera. Libro de Semana Santa de Tobarra de 1997.
  - Región de Murcia Digital 

Fotografías:
- Cedida por Antonio Martínez Valverde 
- José Rafael Navarro
- Región de Murcia Digital

1 comentario:

Pilar Contreras Moreno dijo...

Muchas gracias José Rafael por mostrarnos parte de nuestra raices y sobre todo por enriquecernos de todo aquello que ignoramos. Besos Pilar