A los pies de la
sierra de Abenuj (987 metros), a unos 3 kilómetros al NO del núcleo urbano de Tobarra, todavía se mantienen en pie los restos de lo que fueran los
Baños de Aseo de Abenuj, conocidos popularmente como "
La Pestosa", sin duda debido a los olores de carácter sulfuroso de sus aguas, como de "huevos podridos". Todavía se dice que sus aguas son excelentes contra enfermedades cutáneas como la
psoriasis.
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| Anuncio de la reapertura, propiedad de Jesús García Martínez. |
El edificio se inaugura en junio de
1905 y se establece como balneario hasta
1925 (aunque se conoce un expediente de apertura de 1911, presentado por
Diego Martínez Ramón, y consta la autorización para abrirlo en abril de 1918). Se reabrió en septiembre de
1932 para ser cerrado definitivamente en
1935.
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| Detalle de una foto de Guirado donde podemos ver el balneario en los 50. |
Disponía de dependencias para el médico, doce salas de baño, gran comedor, casino, 24 habitaciones de hospedaje, cuadra para los animales de carga y transporte, etc..
En 1928 su temporada oficial era del 1 de junio a 15 de septiembre.
Las aguas sobrantes partían por una galería de más de 500 metros y canal a cielo abierto para sus uso en riego, con un caudal no superior a los 30 l/seg. que permitía el regadía de más de 20 Has.
Las fotos son de dos visitas, en 2005 y 2008, y en ellas ya se puede apreciar como ha avanzado su estado ruinoso. En donde se podía entrar hace años, ya no me atreví por temor a que diera la casualidad que se me desplomara encima.
En el
artículo "
Aguas termales y mineromedicinales en el valle bajo del río Mundo (Hellín,Tobarra, Prov. de Albacete). Aspectos geográficos, hidrogeológicos, arqueológicos, históricos y etnográficos" de J.F. Jordán Montes y C. Conesa García aparece citado el balneario:
El de la Pestosa (o Apestosa), no termal sino mineromedicinal que fue el de mayores dimensiones y el mejor dotado de medios técnicos y humanos.
...
Se trata de una balsa natural de paredes y fondo limoarcilloso, de 70 m². De la balsa parte, en dirección SO, una galería de unos 500 m de longitud que conduce a un canal de cemento, a partir del cual se distribuye el agua.
El caudal oscila entre los 20 y 30 l/s, siendo empleado actualmente para el riego de unas 20 Has dedicadas a hortalizas y frutales. Apenas a medio kilómetro de este manantial se encuentra, hacia el este, la Fuente de Las Marañas, balsa natural de roca calcárea de unos 40 m² de superficie, en la que el agua brota a 5 l/s como promedio.
...
El balneario de la Pestosa se localiza al pie de la Sierra de los Navajuelos, en un sector de calizas y margas grises pliocenas, que yacen sobre un conglomerado poligénico y arcillas rojas con intercalaciones calcáreas correspondientes al Mioceno Terminal.
Situado apenas 1,5 Km al SE del Pico Abenuz, cuenta con una superficie vertiente constituida por terrenos bastante permeables: dolomías y calizas de edad jurásica y materiales detríticos (arenas, conglomerados) cuaternarios.
El apelativo "Pestosa" se debe a la existencia, en este área, de azufre de origen sedimentario asociado a los depósitos margosos del Mioceno Superior.
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En la hoja de Hellín se declara que las aguas de La Pestosa eran útiles para aliviar las enfermedades reumáticas y cutáneas aunque los 15 l/s también se destinaban al riego.
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| Luis Taboada, por el fotógrafo Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo "Kaulak". |
Luis Taboada, relata en una crónica un día en el balneario: "
La vida es allí deliciosa. Por la mañana el baño; a las doce la comida; por la tarde el paseo a orillas del arroyo y por la noche la cena; después baile, concierto, juegos de prendas y charadas que suele poner un chico de Tobarra, jaranero como él solo y de mucho mundo, pues estudió en Albacete y todos los años viene a Madrid por San Isidro. Al parecer, está en relaciones con Eusebia, la hija mayor de Pulpejo, y éste le consulta todo cuanto se refiere al establecimiento, a fin de darle brillo y convertirle en uno de los más animados de la Península."
El balneario "hállase enclavado a orillas de un manso arroyo y en sus inmediaciones crece la malva, el cardo borriquero y la esbelta ortiga. Hay hasta cinco árboles, entre chopos y carrascas y de vez en cuando vese cruzar el horizonte una bandada de alegres chorlitos".
El cronista se lamenta de que los medios de comunicación sólo hablen de los baños de San Sebastián, y que pasen, "completamente inadvertidas otras poblaciones donde veranea mucha gente elegante y nadie se ocupa en describir los cotillones que se bailan en Salinas, Marín, Villagarcía y en el balneario de Fuenteapestosa, recientemente descubierto é inaugurado en Junio con gran solemnidad. Allí se han reunido este año las familias más principales de la provincia de Albacete, figurando en primera línea la señora del propietario y sus bellas hijas, Eusebia y Genara."
El agua, según Taboada, "sabe a demonios, no tanto por lo que tiene de sulfurosa, cuanto porque en ella se bailan los animales domésticos, y esto es motivo más que suficiente, para que la beban con fruición los enfermos de la provincia. Según el médico del balneario, merced a aquel líquido milagroso registrase curas notabilísimas; llega usted allí con un grano; bebe usted el agua; colócase encima del grano un algodoncito con ungüento resolutivo y a los dos días el grano desaparece por completo".
Aparte de la salud, "que se recobra con gran facilidad en aquel sitio encantador, hay en Fuenteapestosa medios múltiples de diversión y regocijo. Actualmente ameniza las veladas del balneario, además del joven de Tobarra, una señorita de Chinchilla que toca el piano de un modo poco común y se acompaña a sí misma en las diferentes canciones que constituyen su repertorio. Oyéndola cantar se cree uno en el teatro de Cuenca o asistiendo aun festival de Cáceres. ¡Qué voz, que maestría que manera de gargarizar!".
Finaliza su crónica, augurando un futuro prometedor para el balneario tobarreño: "Fuenteapestosa está llamada a ser, el punto de cita de la buena sociedad, el día en que salga por ahí un revistero de salones recomendándoselo al público y citando unos cuantos apellidos sonoros."
- El manantial. Yo llegué a bajar al pozo hace muchos años por unas escaleras que ahora están cubiertas, y todavía tenía agua. Ahora como puede apreciarse está lleno de ramaje:

- El
eucalipto junto a la parte delantera:
- El vestíbulo y la escalera:
- Puertas y ventanas:
- Una bañera sobresale entre los escombros:

- El pasillo, visto desde ambos lados del edificio. Como puede verse, en estos años se ha caído lo poco que quedaba de la planta superior:
- Una ventana a la sierra de Abenuj:
- Los que supongo depósitos de agua o calderas:
La parte trasera:
Atardecer desde "La Pestosa":
Sirvan este reportaje para dar constancia de la existencia de este edificio a futuras generaciones que quizás solo encuentren allí un montón de cascotes. Y es inevitable, porque poco se puede hacer con lo que queda, y dudo mucho que se hiciera de todas formas.
El balneario visto con
SigPac ( 38° 36' 16. 87" N, 1° 43' 36. 91" W):
Fotografías:
José Rafael Navarro
Juan Andrés Guirado
Antonio Cánovas del Castillo y Vallejo "Kaulak"
Bibliografía:
- "
Aguas termales y mineromedicinales en el valle bajo del río Mundo (Hellín,Tobarra, Prov. de Albacete). Aspectos geográficos, hidrogeológicos, arqueológicos, históricos y etnográficos" de J.F. Jordán Montes y C. Conesa García.
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"Recursos y usos del agua en la ordenación del territorio de Tobarra" de J.M. Gómez Espín y J.A. López Fernández. Revista de la Hermandad de San Roque, número extraordinario 2009.
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"Una crónica desvela que el balneario La Pestosa abrió en junio de 1905" de José García González. La Tribuna de Albacete, 22-09-2014.