La 11º edición de Fraguando Versos llevó por título "Especial... por la Asunción" y cambió su tradicional ubicación en la Fragua del Zoril por la Casa de Cultura, donde Casimiro Bleda Onrubia y compañía ofrecieron dos pases a beneficio de la restauración del templo.
Tengo el gusto de invitaros al 8º Recital de Poesía,“Especial Fraguando Versos en la Fragua del Zoril” que celebraremos,
teniendo la Calle Columnas como auditorio, el día 25 de julio a las
22.00 horas. En esta ocasión rendiremos un merecido homenaje al
Poeta Manuel Sahorí García, por el centenario de su nacimiento (Tobarra
*02.06.1914 +25.07.1993) Con el Lema: “Que cien años, no es nada”
El que lo estime oportuno puede llevar un veloncillo para formar una tarta virtual en su memoria. Nos vemos en la puerta de la fragua de la Calle Columnas de Tobarra.
De nuevo y por séptima vez Casimiro Bleda recitó versos en la Fragua de "El Zoril", con la colaboración de Guillermo A. Paterna, Andrés Toledo y Pilar Contreras.
Aquí tenéis las fotos:
Y el video:
Fotos: José Rafael Navarro Video: Concepción González
"Ya vienen los Carnavales remontando el Portachuelo, el que no tenga careta se apañe con un pañuelo, Don Carnal de nuevo viene y detrás, Doña Cuaresma, arriba los corazones que ya llegará la pena.
Ya sé, que estamos en crisis, que pa' derroches, no estamos, pero reirse es barato y pa' otra ronda, sí damos pa' un bocata de chorizo, con chocolate y fritillas y el Miércoles de Ceniza, saludos a las sardinas.
Otro año más se repiten estos festejos paganos, y vienen a mi memoria cosas de tiempos pasados, de aquellos buenos poetas, estudiantes y ripieros que en las calles de Tobarra fueron, regalando versos.
Algunos, nos han llegado en un documento escrito, otros en cambio llegaron por vía oral transmitidos, y otros, desgraciadamente con el tiempo se han perdido, como tantas otras cosas por despiste o por descuido.
Pero hay veces que el azar se convierte en tu aliado, y coloca en tu camino alguien que sabe algún caso, y así, tirando de la hebra se va formando el ovillo que va ocupando su espacio, sin duda, muy merecido.
De aquellos días gloriosos de numerosas comparsas, llamadas estudiantinas en nuestro pueblo, con guasa hubo una, muy singular sin que haya constancia apenas, llamada "LOS SIETE FIGUES" que fue una cosa tremenda.
Repartiendo por doquier sal y vinagre a destajo, con pimienta y con limón, por arriba y por abajo. Es preciso recordar toda la puesta en escena de la aludida comparsa por las calles tobarreñas.
La carroza que los lleva, un carro a la antigua usanza del que va tirando un mulo, que no cabe entre sus varas, un juglar, ramal en mano marca parada y descanso, los otros seis, van arriba, a la parroquia llamando.
Y es que la más principal estrella de la reclama, se encontraba en una jaula colgada en la travesaña, tapada con un mantel con sorpresa asegurada, y que sin duda será ¡El asombro de Tobarra!
Pregonaban sin cesar que en la jaula custodiaban, siete jilgueros cantores de una extrañísima raza. El selecto repertorio que los pájaros cantaban, iba del Danubio Azul al brindis de La Traviata.
¡Acercaros tobarreños! No despreciéis esta ganga, debéis escucharlos hoy por si mañana no cantan. Pero antes oir las coplas que tenemos preparadas que no se libra el tricornio ni tampoco la sotana.
Y al terminar sus coplillas con picardía cantadas, se aproxima ese momento de que tiren de la manta; la calle, de bote en bote, todos miran a la jaula con ansiedad contenida que la destapen, aguardan.
Al retirar el mantel en la prisión se encontraban, siete moñigos de mulo, cada uno, de kilo y cuarta, y contemplando el tamaño la gente se preguntaba. ¿Cómo expulsó aquello el mulo, sin aplicarle cesarea?
Y como broche final a una actuación tan magna, cantaban ¡Hay carrasclás! ¡Que bonita serenata! Reanudando el desfile a otra calle se mudaban, repitiendo el recital con "las aves enjauladas".
Toda esta escatología, sea disculpada, espero y que arranque una sonrisa en homenaje y recuerdo, de aquellos que en Carnaval con sarcasmo y con ingenio, abrieron su corazón a Tobarra, nuestro pueblo.
Ya se van los carnavales, atrás queda el Portachuelo ojalá el año que viene podamos verlos de nuevo, y recordar a las gentes que un día nos precedieron y aunque tuvieran su crisis ratos felices, nos dieron."