viernes, 7 de mayo de 2010

VIRGEN DE LA ENCARNACIÓN

Mucho es lo que desconozco, y puedo errar en algún aspecto, pero me gustaría dedicar un post a la Patrona de Tobarra, la Virgen de la Encarnación.

Para empezar, habría que hablar de dicha advocación de María: en ella se la representa en el momento en que el arcángel Gabriel se aparece ante ella para anunciarle su próxima maternidad. La encarnación es el momento en el que el Verbo Divino toma carne humana en la persona de Jesús. Dicha narración aparece en el Evangelio de Lucas, así como algunos evangelios apócrifos, como el Protoevangelio de Santiago.

El arcángel se representa de pie, o volando, a veces llevando un ramo de azucenas blancas, símbolo de virginidad, y María, rezando ante un libro.

Mural del siglo XVIII en el Camarín de la Virgen. Foto: Román

En el caso de Tobarra, María aparece de rodillas ante un libro abierto sobre un atril. Mira hacia abajo y cruza los brazos en actitud de aceptar su destino con sumisión. Frente a ella, Gabriel, con las alas desplegadas y volando sobre una nube, le señala el cielo con su mano derecha.

Pero parece que no siempre fue así, al menos por el grabado de Juan Bautista Láriz (1768-1804) en la que se muestra el

"Verdadero Retrato de María de la Encarnación, que se venera en su propia Iglesia Parroquial Antigua en el Castillo de la muy noble Villa de Tobarra. Rezando una Salve se ganan 80 días de Indulgencias concedidos por los Ilustrísimos señores Obispos D. Juan Mateo y D. Fray Lucas Ramírez. Murcia año 1784"

que ya cité en un artículo pasado, desarrollando la teoría de que dicha imagen podría haber sido destruida durante la invasión francesa, siendo reemplazada luego por una copia de la que el discípulo de Salzillo, Roque López esculpiera en 1798 para La Raya (Murcia), pedanía de la que también es patrona.


Imagen que a su vez se inspiraría en la Anunciación del Belén que Salzillo (junto con Roque López y otros miembros del taller) realizara para Jesualdo Riquelme y Fontes (1776-1800):


Del nuevo grupo conocemos su aspecto gracias a varias fotos, como la donada al Santuario por José Cifuentes Martínez y José Cifuentes Mollar:


O la cedida por Antonio Martínez Valverde para el libro de Semana Santa de 1997, en la que parece junto al antiguo retablo de la Iglesia de la Asunción:


El trono, de estilo neogótico, está formado por tres cuerpos de forma octogonal, siendo los lados de las esquinas más cortos. Sobre el cuerpo en el que se sitúan los varales se levanta otro mucho más pequeño, pero más alto, decorado con dos arcos apuntados en los frontales y uno solo en los lados menores. Debajo de cada uno de los arcos aparece un elemento de la simbología mariana: la torre, la palmera, el ciprés,...
El cuerpo superior, sobre el que se asientan las imágenes y la peana del atril, es más ancho que el anterior. Las esquinas tanto del inferior como del superior aparecen decoradas con chapiteles.

En su Catálogo Monumental de la Provincia de Albacete (1912), Rodrigo Amador de los Ríos cita "el paso de la Salutación del Ángel á María, grupo escultórico del siglo XVIII" y sus "lujosas andas", que más adelante, en una nota a pie de página se nos informa de estas que:


"En uno de los postes ó machones de la Ermita, y dentro de un marco, se hace constar que labró las andas del paso de la Salutación, el maestro Mariano Garrigós García, quien cobró 4000 r.s por ellas en Mayo de 1880."
Así, si bien no conocemos quien fue el autor de la copia del grupo original de Roque López, ya tenemos el autor de las andas, el precio y la fecha de la realización de las mismas.

Por lo que he podido averiguar, Mariano Garrigós fue un escultor y tallista murciano, responsable, por ejemplo, del sepulcro del obispo Francisco Landeira Sevilla (Capilla de la Soledad, Catedral de Murcia, concluido el 28 de septiembre de 1979), bajo diseño del arquitecto José Ramón Berenguer.

El grupo escultórico y trono tras la Guerra son del valenciano José Díes López, y llegan a Tobarra en 18 de abril de 1950, siendo una réplica de los anteriores a 1936:


En la nube se aprecia la firma del artista:



Firma que también podemos encontrar en la parte superior delantera de las andas:

Firma de José Díes López


En el artículo "La práctica de la restauración" que publicó el dominical de la Tribuna aparecen descritos así los elementos empleado en su realización:
" El conjunto está realizado en madera de pino, con aparejo, policromía y estofadas sobre oro fino. La factura es de gran calidad, de facciones suaves y detalles decorativos muy cuidados.
El aparejo es una capa compuesta básicamente de sulfato de cal, y cola de conejo que se sitúa entre la madera y bajo la policromía o el dorado.
Una de las funciones de esta capa es retener la humedad, y hacer de puente-unión entre dos materales distintos como son la madera y el oro, o el color. A partir del siglo XVIII es muy utilizada la técnica y el estofado, que consiste en dar un color sobre el oro bruñido y raer con la punta de un garfio formando diferentes líneas para que se descubra el oro y haga reflejos entre los colores con que se pintó. Crea un efecto de "bordado" ".

En las gestiones para traer la nueva imagen participaron José Ruiz Parras y Francisco Martínez García.

Con los años, tanto las imágenes y el trono acumulan repintes, se oxidan los barnices, hay faltas de tallas y oro, ennegrecen con el humo,... así que se procede a su restauración por la empresa Antícoli.

Aparecen repintes por toda la superficie del manto de la Virgen, en la túnica, en el ángel, todos ellos hechos con óleo. Se limpian en seco y con punta de bisturí, ya que los medios químicos deterioran el original.


Las carnaciones estaban muy alteradas. Mediante una combinación de medios químicos y procedimientos mecánicos se recuperan los colores originales.


Las alas del ángel, así como la nube, son de plata corlada, y fueron limpiadas y reforzadas mediante una corla a base de resina natural.

Las pequeñas lagunas presentes en la superficie de las imágenes fueron igualadas en altura con el resto de la policromía mediante la aplicación de un estuco de carbonato de cal y cola de conejo, fino, en capas sucesivas. Una vez estucado, se procede a la reintegración cromática mediante medios reversibles como las acuarelas y hiel de buey para una mayor adhesión a la superficie. Las técnicas empleadas son discernibles del original (puntillismo, rigattino,...), es decir, que de cerca se aprecia la diferencia, aunque de lejos no.

A los estofados se les aplica oro fino de 24 kilates, soluble al agua y cola. El acabado final se realizó aplicando una resina a baja disolución, y tras ella, una mezcla de ceras naturales de distintas naturalezas discernibles.

El trono fue reforzado y consolidado. Debido al cimbreo de la imágenes al procesionar se habían producido grietas en el aparejo y en la policromía, perjudicando además a toda la estructura, con el peligro de que las imágenes cayeran (especialmente el ángel). Se elaboraron unos tirantes de acero unidos a unas pequeñas vigas de madera, que mediante su tensado, proporcionan firmeza tanto al trono como a las imágenes.
Se encolaron las partes sueltas o rotas, se recompusieron las partes ausentes y se estucó y reintegró el color con las mismas técnicas que las imágenes. El oro se reintegró con hojas de oro fino de 24 kilates, a la que luego se aplicó una capa protectora.


Como en toda restauración que se precie, las partes reintegradas son discernibles de las originales y susceptibles de ser eliminadas por posteriores restauraciones, facilitando la labor de los futuros restauradores. Así, estos sabrán si las partes dañadas son de la obra original o de otras intervenciones.

La imagen desfiló ya restaurada en 1998. Este es el aspecto que presenta actualmente en su camarín tras la restauración:

Virgen de la Encarnación

Una serie de fotos que muestran diversos aspectos del conjunto escultórico:


Por último tengo que comentar que Tobarra celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Encarnación y el Cristo de la Antigua durante tres fines de semana del mes de mayo. El primer domingo se procede a bajar a los Patronos del Santuario a la Iglesia de la Plaza tras las tradicionales pujas; el segundo es la ofrenda de flores a la Virgen, y al sábado siguiente (antes en domingo) se procesiona a los Patronos por el pueblo para luego subirlos de nuevo a su morada.

La fiesta de la Encarnación se celebra el 25 de marzo.


Bibliografía:

- "Datos Históricos 1º Parte". Juan Francisco Villar Martínez. Programa de las Fiestas Patronales de Tobarra 2010.
- "La práctica de la restauración (VII). Conjunto escultórico de la Virgen: trono e imágenes". María Dolores Barnuevo y Pablo González. La Tribuna dominical.
- Catálogo Monumental de la Provincia de Albacete. Rodrigo Amador de los Ríos.

Fotos:

José Rafael Navarro
Foto-Video Román
La Tribuna dominical
Foro Murcia Nazarena
Web de la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Murcia
Propiedad de la familia Cifuentes y de Antonio Martínez Valverde

2 comentarios:

José Rafael dijo...

Pd: Próximamente añadiré al artículo unas cuantas cosas que me quedan pendientes.

Agrupacion Musical dijo...

Magnífico trabajo. Esperamos un especial así en RLC.