sábado, 18 de abril de 2020

ANUNCIOS DEL AYER (II)

- Bar Trompi. 1984.


- Confitería y Pastelería de Joaquín Losada. 1931.


- Bar Nuevo Deportivo. 1984.


- Almacén de Licores Serafín Martínez Ruíz. 1984.


- Pub 7 mm. ("Los Cuernos"). 1984.


jueves, 16 de abril de 2020

TOBARRA EN LA "CRONICA DE LA PROVINCIA DE ALBACETE"

  Joaquín Roa Erostarbe publica "Crónica de la Provincia de Albacete", obra dedicada a la Excma. Diputación, con una carta-prólogo del Excmo. Sr. Don Rafael Serrano Alcázar.
El primer volumen se publicó en 1892 (aunque en el interior trae la fecha de 1891) y se completaría después, en 1894, con el segundo tomo, si bien la difusión de la totalidad de la obra no llegaría hasta 1896. En 2004 la Diputación publicó una edición facsímil con una introducción de Luis Guillermo García-Saúco Beléndez.


Aunque dividida en dos gruesos volúmenes está planteada de un modo unitario, del siguiente modo:
- El primer tomo incluye un aspecto introductorio general que presenta a la propia provincia, más el partido judicial de Albacete, con los artículos dedicados a Balazote, Barrax, La Gineta y La Herrera, todo con un total de 436 páginas.
- El segundo volumen tiene ya un ámbito provincial y aquí se sigue la línea alfabética de los propios partidos judiciales entonces existentes: Alcaraz, Almansa, Casas Ibáñez, Chinchilla, Hellín, La Roda y Yeste, incluyendo, naturalmente, los distintos municipios de cada uno de esos partidos, siempre recogiendo los datos históricos disponibles, número de habitantes, riqueza agrícola, ganadera e industrial y algunos otros aspectos de los que pudo recabar datos el autor, así como referencia a algunos valores artísticos o monumentales, para añadir, por otra parte, las pedanías y entidades de población pertenecientes a su término y concluir con sucintas biografías de los hijos ilustres del municipio correspondiente.

  La mención a Tobarra se sitúa en el segundo volumen, capítulo sexto, dedicado al Partido Judicial de Hellín, cuyo contenido que nos interesa paso a reproducir íntegramente:


Artículo V. - TOBARRA

  Villa de remotísimo origen, situada en un valle profundo, la cual tiene por armas en su escudo un castillo coronado por tres torres y sobre la del medio un águila. La reina doña Juana concedió á esta Villa varios privilegios y preeminencias, y á fines del último siglo se gobernaba por un alcalde mayor de letras y muchos regidores perpétuos del mismo pueblo, que entonces pertenecía al rey.
  El cronista señor Blanch incluye á la Villa de Tobarra en la región de los bastitanos, y no añade más sino que aun se conservan en su castillo argamasas y fragmentos de sepulturas, y algunas gradas de las termas ó baños llamadas de Santa Victoria. No sabemos si aludirá á estos baños en los que cita mas adelante como emplazados entre dos colinas, cerca de la Villa, cuyas aguas (sin dirección facultativa,) poséen virtudes curativas para combatir la sarna, las herpes y otras enfermedades de la piel.
  Espinalt, mejor informado, nos habla de Tobarra con mas extensión. Dice que era Villa de mas de mil vecinos, dotada con una sola parroquia con titulo de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo templo amplio y de hermoso aspecto nada dejaba que desear en cuanto á su arquitectura, pués fué construido con piedra labrada hasta las bóvedas. Su fundación data del año 1 546 y las rentas de su fábrica y las del cura ascendían por los años 1780 á doce mil reales y tres mil ducados respectivamente; componíase su clero por entonces de veinte y cuatro eclesiásticos.
  Contaba asimismo esta Villa, cuya entrada teníala por cinco partes diferentes, con un convento de religiosos Franciscos, titulado de San José, observantes de la provincia de Cartagena, cuya comunidad, compuesta de veintiseis conventuales, veneraba una prodigiosa imagen de los Dolores. Otra del Santísimo Cristo del Antigua, que la tradición supone fué hallada en un arco ó bóveda, bajo tierra, después de la última expulsión de los sarracenos, se adoraba en la ermita de Nuestra Señora de la Encarnación, situada hacia Mediodia, donde estuvo antes la parroquia; allí también se hallaron en otros tiempos ruinas del antiguo castillo. Tenía Tobarra, además, otras varias ermitas y un buen hospital. Entre aquellas merece citarse la de Santa Quiteria, en el sitio llamado la Aldea, á una legua próximamente, con unos baños de piedra labrada, cuyas aguas se usaban para combatir las afecciones leprosas, y sarnosas, obstrucciones y dolores histéricos. Tal vez sean estos los baños que Blanch denomina de Santa Victoria.
  Citando Espinalt, el testimonio de Méndez de Silva (cap. 12, fólio 185) se inclina á atribuir á los romanos la fundación de esta Villa, que la hubieron de llamar Turbula ó Tremula, pues consta que en aquel tiempo floreció y fué ciudad grande y de importancia, según proclaman vestigios descubiertos á una media legua hacia Levante, en donde se vé una sierra llamada vulgarmente de los Castellares, por haber en ella dos pedazos de torreta ó atalayas arruinadas. En la misma parte de Levante, se veía asimismo un profundo lago conocido por la Torca de Villegas.
  El Dr. Lozano, á vuelta de varias congeturas, nada de particular añade.
  Por último, de Tobarra tratan, según el P. Morote, Flavio Dextro; Julian Pedro, y otros, hablando del martirio que Santa Victoria virgen padeció el día 23 de diciembre del año 255. Las palabras de Dextro -dice aquel autor - son las siguientes: Hoc eodem tempore (lícet alii sub Imperatore Pio Aurelio maliut) apud Turbulam Civitatem Batestanorum : Sancta Victoria aufugiens Romae ad Hispaniam, ubi proedia erant eius sponsi, postque aliquod tempus vigessima tertia die Decembris Virginitatis Lauream Martyri laud pro Christi fide passa. Y Juliano, sobre el mismo asunto, se expresa de este modo: Vigessima tertia die Decembris Sancta Victoria, Virgo, natione Romana, quae fugiens in Hispaniam, ne Eugenio cui desponsala fuerat, nuberet venitque ad Civitatem Turbulanam in Batestanis (quae nunc vulgo Tobarra dicitur) ibidem gloriose passa est.
  En un cerro, á la falda de la Sierra del Madroño, se denunció el año 1570 una mina de plata y cobre argentífero.
  Finalmente, leída la información que por orden de Felipe II dieron los vecinos de esta Villa Juan Tomas, alcalde ordinario, y el Regidor Pedro de Carcelén, solo hallamos como mas saliente estos particulares: Que antiguamente fué quemada por los moros y cautivos, tornándose á edificar 266 años atrás como á la sazón lo estaba; que según, los documentos de su archivo, el rey don Sancho la otorgó el privilegio de gozar las mismas franquezas y libertades que tenia la ciudad de Chinchilla; que por merced que la hizo el infante don Juan Manuel, ostentaba por escudo de armas dos castillos y en cada uno leones con espadas; que despues de haber sido de 103 marqueses de Villena, se incorporó a la corona real en tiempo de doña Isabel, por cuyo mandato y orden fué á tomar asiento el bachiller Juan Lopez, promotor fiscal de S.M.; que en una de las dos Sierras en que estaba situada parte de la población existió un antiguo castillo con barbacana, del que solo quedaban algunas ruinas, y, así mismo, que á media legua de ella y en el sitio de los Castellares se veían otras con torres y algibes que revelaban la existencia en remotos tiempos de una gran ciudad; que en Tobarra nacieron el Licenciado Carcelén, que sirvió bien y fielmente á S.M. en encargos que le confirió, y don Gabriel Marino Cárdenas, obispo de Jaén y cardenal de las Indias; que eran hijos-dalgo los Guevaras, López de Valcarcel, Rodriguez de Vera, Carcelén y los Rodrigo de Piner, descendientes de Martín Fernandez Piner, el del brazo remangado; y, por último, que se contaban por entonces hasta siete ermitas: Nuestra Señora del Remedio, fundada por el venerable prestamero Sancho Llorente; San Blas; San Cristóbal; San Roque; Santa María; San Sebastian y Santa Quiteria, donde habia una fuente denominada la Santa por las virtudes curativas de sus milagrosas aguas para el mal de rabia y otras enfermedades.
  El suelo de esta Villa es muy fértil. Ya Espinalt nos dá también noticias de que el terreno de esta Villa es "fértil, y la huerta muy espaciosa y dilatada, pues abunda en todo género de esquisitas frutas; trigo, vino, aceite, hortalizas, azafrán, mucha seda y ganado; pero principalmente en cáñamo, cuya cosecha ascendía al año á veinte mil arrobas; su calidad excelente, le hacía emplearse en las fábricas Reales, para cuyo uso era conducido á los arsenales de Cartagena."
  El venerable cardenal Belluga, de feliz recordación en Murcia, fundó en Tobarra un Monte pío para aliviar á los labradares prestándoles grano sin interés alguno. Yá en otra parte de esta CRÓNICA (1) hemos hablado de estos monte-pios frumentarios debidos á la fecunda iniciativa del cardenal Belluga. 
  No dejó tampoco de figurar la Villa de Tobarra en los anales de la última guerra civil. Después de sorprender el cabecilla Lozano en la ciudad de Pozo-Cañada el día 19 de septiembre de 1874, el tren mixto de Cartagena, donde embarcó á toda su infantería con dirección á Tobarra, apresó en este punto rico botin, causando destrozos.
  Tobarra, como la Villa de Hellín, y mas todavía esta, si se quiere, conserva la ruidosa tradición de celebrar á tambor batiente las procesiones con que se conmemoran en la Semana Santa los sublimes misterios de la Redención del género humano. Acerca de esta piadosa costumbre en la Villa de Hellín, hoy ya fuera de caracter por la forma, molesta aun cuando quizá mas adecuada á la fúnebre grandeza del divino asunto que se recuerda, tiene compuesto un hermoso articulo el agudo escritor señor Picatoste, en el tomo que bajo el título de "Últimos escritos" y precedido de un notable Prólogo de don Cristino Martos, legó para deleite de los amantes de las buenas letras.
  Por último, sea digno remate de este articulo el nombre exclarecido de don Francisco Ochando Villaescusa, hijo de Tobarra, que, aun cuando segado en la flor de su vida, vivió lo bastante para darnos pruebas de su brillante talento oratorio, caldeado por un temperamento tribunicio.
  Como natural también de Tobarra cita el Dr. Lozano al célebre moro Nasir, que fué "sobre historiador gran legista, y Corregidor de Murcia" y cuyo fallecimiento fija hacia el año 1215. (2)
  El término de este pueblo confina con los de Albacete; Chinchilla; Ontur; Albatana; Jumilla (Murcia;) Hellín, y Peñas de San Pedro; y tiene por entidades de población las siguientes: Albenuj, caserío, con 51 almas.- Aljubé, aldea, con 145 id. - Balsain, caserío, con 15 id. - Casas Viejas, caserío, con 23 íd. - Cordobilla, aldea, con 489 id. - Charcos, caserío, con 24 id. - Chozas (Las,) caserío, con 32 id. - Herrera (La,) casas de labranza con 15 id. - Hoya de Santa Ana, aldea, con 69 id. - Huertos y Molinos, caserío, con 291 id. - Judarra, caserío, 23 id. - Mora de Santiago, aldea, con 256 id.- Polope; caserío, con 40 id. - Puerto, caserío, con 70 id. - Raso, caserío, con 89 id. - Roblecillo, casas de labranza con 7 id. - Santa Quiteria, aldea, con 305 id. - Sierra, aldea, con 508 id. - Torrecilla (La,) casas de labranza, con 9 id. - Villegas, aldea, con 197 id. y edificios diseminados, con 6 id. 

     (1) Tomo 1 pág. 56. 
     (2Nasir Murcianus ex oppido Tibala Juris—Consultus Historicus Murcia Praetor, obiit Egira 611. (Bibl. Escur.) 

  Nada más de Tobarra. Hemos hecho, aunque en vano, un esfuerzo para que este articulo resultase á la altura de tan importante Villa. Un presbítero nacido en ella y residente en la Corte, que por sus aficiones y por su cargo posée, sin duda alguna, numerosos datos que se prestaba á publicar hasta en los periódicos locales, nos ha negado el honor de que figuren en esta CRÓNICA, desoyendo nuestras repetidas súplicas. Si esos datos ven, por fin, la luz pública de cualquier modo, ó en alguna curiosa monografia, menos mal, y nosotros lo aplaudiremos sinceramente; pero si tal no sucede, allá se las haya en su conciencia el cauteloso sacerdote, entre los deberes que le inspira su tierra natal y la gratitud que pueda merecer de sus paisanos. 

NOTA: El presbítero residente en Madrid al que se refiere la conclusión del texto debe de ser Cristóbal Pérez Pastor. Para los interesados, en este blog también hay publicados artículos reproduciendo el Atlante Español de Espinalt, mencionado en esta Crónica, y las Relaciones Topográficas de Felipe II.


BIBLIOGRAFÍA:

- Roa Erostarbe, Joaquín. "Crónica de la Provincia de Albacete" (edición facsímil). Diputación Provincial de Albacete, 2004.


TAMBIÉN PUEDE INTERESARTE:

- Tobarra en el Atlante Español de Espinalt
- Tobarra en las Relaciones Topográficas de Felipe II
- Tobarra en las Relaciones Geográfico-Históricas de Tomás López
- Tobarra en el Catálogo Monumental de la provincia de Albacete
- El escudo heráldico de la Villa de Tobarra

domingo, 12 de abril de 2020

CIERRE DEL TAMBOR 2018


Vídeo: José Rafael Navarro

PROCESION DEL RESUCITADO

Recopilatorio de vídeos de diversas Procesiones del Resucitado de los últimos 10 años, elaborado gracias a la colaboración inestimable de Concepción González, Elena Lisón y Jesús Jover. Perdones la calidad de los vídeos más antiguos.

sábado, 11 de abril de 2020

LA ALMEJA

EL REDOBLE DE LA ALMEJA

Es tradición ancestral
la del tambor en mi pueblo,
sus redobles atronaron
las calles desde hace tiempo;
de la fecha de su inicio
no hay constancia en documento,
sólo transmisión oral
por boca de los abuelos.

Pero lo que sí está claro
y anualmente lo compruebo,
es que hay manos virtuosas
que te dejan sin aliento,
cuando agarran dos palillos
y en el parche van batiendo,
los líricos zapatatas
que remueven tus cimientos.

Parece que fueron hombres
los que la norma empezaron,
quedando para la historia
referentes legendarios;
la mujer, por la costumbre
quedó en un segundo plano,
con la asignación doméstica
de a buen recaudo guardarlos.

Hasta que llegó el momento
de echarle al asunto gana,
y tomar más parte activa
en nuestra Semana Santa;
algunas, las más valientes
transgresoras y atrevidas,
con un cumplido capuz
Sábado Santo salían.

Algo, bastante chocante
con la costumbre que había,
fue escuchar sus zapatatas
calle abajo y calle arriba,
y  así, se pasó algún tiempo
hasta que llegó ese día
en que no hubo diferencias
de género, ni porfías.

Fueron ganando terreno
demostrando su valía,
del arte tamborilero
con tesón y gallardía;
y hoy, son la piedra angular
en desfiles numerosos,
con unas cotas logradas
no alcanzadas por nosotros.

Algunos, quiero decir
entre los cuales me incluyo,
mas no me siento envidioso,
si no, me llena de orgullo
esa gracia y poderío
de la mujer tobarreña,
sin reservas ensalzando
esta tradición puntera.

Tuve el inmenso placer
de asistir a un gran evento,
el pasado dosmil once
veinticinco de febrero.
Presentación del cartel
de nuestra Semana Santa,
con sonido celestial
de tambores de Tobarra.

En esta noche de gala
se desbordó el escenario
de muchachas tobarreñas,
con tambores redoblando.
Sin palabras me quedé,
y aún no sé, cómo plasmarlo,
faltan calificativos
a mi parco diccionario.

La Almeja, lleva por nombre
esta singular cuadrilla,
y aunque dicen, ser mayores,
son todas unas chiquillas.
Nueve flores de mi pueblo
para una ocasión tan magna,
flores que nos aseguran
que la tradición no acaba.

María Rosario ó MARRO,
Verónica, Vicky, Sara,
Maricarmen y Marisa,
con Lola, Alba y Azahara.
Por el redoble que tiene
y el buen sabor que me deja,
le dedico este poema
a la cuadrilla “LA ALMEJA”

©Casimiro Bleda Onrubia
Aranjuez, 27 de marzo de 2012




 ALMEJAS 2016 - CRÓNICA DE UN DESFILE

Año dos mil dieciséis,
viví la grata experiencia
y el honor, que me invitaran
al desfile de “La Almeja”.

Por si alguno desconoce
el asunto que se trata,
es un grupo de mujeres
que le dan gloria a Tobarra.

Donde el arte del redoble
todas, dominan de sobra,
y a muchos de los varones
ofrecen, sopas con honda.

Tuve la enorme fortuna,
de que éllas me acompañaran
en memorable momento.
Pregón de Semana Santa.

Con su gracia portentosa
fueron la guinda en mi tarta,
regalándonos sus toques
nos ensalzaron el alma.

Y a partir de ese momento,
se estableció una alianza
del modesto pregonero
y estas hermosas muchachas.

Éllas, desde hace unos años,
con constancia se han propuesto
que cada Sábado Santo
sus redobles sean inmensos.

Y en el dos mil dieciséis
me invito la presidencia,
a que las acompañara
y el recorrido cubriera.

Al principio, un descoloque,
me presumí, desplazado,
ante tanto mujerío,
yo, un cronista despistado.

De eso nada, me dijeron,
tú , te vienes arreando,
haces fotos, tomas notas
y te las vas apañando.

Se acabó la discusión,
y por fin el día del acto
me fui al punto de arranque
a las doce menos cuarto.

El día, como ya dije,
grande, de Sábado Santo,
el almanaque marcaba
que era veintiséis de marzo.

Estaba el Sol Tobarreño
en su cenit, deslumbrante,
en tremenda competencia
con las cajas redoblantes.

Monumento del Tambor,
la gente se va acercando,
y se desbordan las calles
de mujeres redoblando.
  
Hay también, bastantes hombres,
allí en el sitio, observando,
junto a la televisión
entrevistando y grabando.

Y da comienzo el desfile,
después de besos y abrazos
de múltiples integrantes
y saludos atronados.

Enfilamos la Avenida,
a calle Mayor, nos vamos,
tamborileros nos siguen,
otros, se van descolgando.

Por ventanas y balcones
nos aplauden los paisanos,
y es algo que se repite
por todo lo largo y ancho.

Paramos en “El Palmar”
donde en un breve descanso,
para ir entrando en faena,
nos damos “un pelotazo”.

Subimos el Parador,
y a la mitad de la cuesta,
sede de “Los Tribujaos”
tiene sus puertas abiertas.

Nos tratan “a cuerpo ‘e rey”
todo, les parece poco,
cerveza fresca a mansalva
repartiendo como locos.
  
Para poder combatir
el sol que nos acompaña,
y seguirá con nosotros
en esta larga jornada.

Salimos; fotos, más fotos,
más las que iremos haciendo,
donde dejar reflejado
este mágico momento.

Conce, mientras que desfila
combina tambor y máquina,
enfocando el objetivo;
palillazo y zapatata.

Y me encuentro con JoseRa.
José Rafael Navarro,
y nos retamos a duelo
con las cámaras en alto.

-Soy más rápido que tú.
-No te muevas, que disparo.
Y raudos los diafragmas
inmortalizan el caso.

Al final, ninguno herido
después de tantos disparos,
no hay que restañar heridas,
tampoco, nadie sangrando.

Cerrando así el episodio,
nos dimos un gran abrazo,
y pusimos los archivos
guardados, a buen recaudo.
  
El sonido nos envuelve
y el decibelio aumentando.
“Bendito Ruido de Dios”
que dijera Montejano.

Retornamos a Mayor,
hacia allí, van nuestros pasos,
y así en cuatrocientos metros
hacia la izquierda doblamos.

Calle Cid y calle Túrbula,
calle Asunción; y paramos.
“Los Soplas” de Cordovilla,
y su sede visitamos.

Otros grandes anfitriones,
generosos, sin reparos,
pa’ dentro,  hasta la cocina,
y hacen un nuevo reparto.

Escancian cerveza fresca,
cada cual, tenga su apaño,
ya que en tremendo surtido
transforman el agasajo.

Y mientras tanto en la puerta,
en un pequeño apartado,
está Salvador Paterna
experto chef, cocinando.

Nos hizo un arroz caldoso,
algo digno de palacio.
Lagrimones como el puño
se me caen al recordarlo.
  
Y entre redoble y arroz,
Un buen café nos tomamos
bautizao con un chorrión,
por los Soplas despachado.

Nos dijimos hasta luego
y en la puerta desfilaron,
más de doscientas almejas
agradeciendo su trato.

Allí, me encontré a Pepete
¡Buenos días, buenos días!
Y nos hacen una foto
incorporándose Mila.

Se reanudó el desfile
y Daniel Chulvi enfilamos,
desembocando en la Plaza
en el casino arribamos.

Al lado del Monumento
levantado al Nazareno,
cuyo artífice se sabe
que es Jesús el Batanero.

Me encuentro a un par de colegas
a los que tengo por buenos,
mano a mano redoblando
y en faena nos metemos.

Chato Blázquez, -casi nadie-
Lolo y Cipriano, na’ menos.
Un digno hijo de su madre,
a la que yo mucho quiero.
  
El segundo que he nombrado.
José Manuel Cano Paterna,
más conocido por “Pelu”
Presidente de la fiesta,

De la fiesta del tambor,
ya que el mismo es Presidente
de la Hermandad “Los amigos
del Tambor” naturalmente.

Celebrando la ocasión,
un fuerte abrazo nos damos
y juramos repetir,
al menos, otros treinta años.

En la puerta del casino
la plaza está ¡abarrotaaaá!
Mientras zurren los tambores
y vienen algunos más,

Una gran expectación
del grupo y de viandantes,
a la espera del momento
de actuación deslumbrante.

Todos mirando al balcón,
donde en el mismo se encuentra,
un gran trio de excepción
que cantará una saeta.

Una saeta al tambor.
Él, es el protagonista,
y así sin más dilación
da comienzo la solista.
  
Una Lola que hace honor
a las de ese nombre, grandes.
Pone a su voz la emoción
que del corazón le sale.

Empieza el redoble MaRo,
Azahara alza el estandarte,
y llena de sentimiento
Lola, comienza su cante:

Sábado Santo,
es el día de “La Almeja”
Y en Tobarra,
ya no puede haber tristeza.
Las calles,
van llenando corazones
de zapatatas,
 magdalenas y redobles.
No lo puedes dejar
tu tierra es Tobarra,
vente a tocar.
Las calles se llenan de ti,
de ti, de ti, mujer.

Y la MaRo se desdobla
y su tambor, se desborda,
con su redoble certero.

Y la audiencia se levanta
con sus tambores que truenan,
y las tres en el balcón
nos mandan de corazón,
besos a los cuatro vientos,
Mientras tanto agradecido
El público está encendido
ante singular concierto.
  
El grupo, se va agrupando,
valga aquí la redundancia,
se reanuda el desfile
dejando Plaza de España.

Tomamos calle Correos
y asomada a su balcón,
se encuentra, Rosi Villena
que nos brinda una ovación.

Y subimos por la cuesta,
cuesta de la Encarnación.
Es momento de la foto
del tumulto a mogollón.

Pasamos el Portichuelo,
calle Cristo de la Antigua,
y se repiten escenas
con vecinos y vecinas.

Y hasta el maestro “Zoril”
se persona en su balcón,
estando codo con codo
su señora Marisol,

Que también mandan aplausos
y animan a la cuadrilla,
a que sigan adelante
y que otros años repitan.

Calle Ramón y Cajal,
atrás queda la placeta,
sigue su curso el desfile
del que ya doy buena cuenta.
  
Palillazo y paso a paso,
pasamos por San Antón,
Alma Mater de este barrio
y venerado Patrón.

Así llegamos al “Pique”
ahora se llama “Real”
donde Aurora Noguerón
a Totoni va a abrazar,

Y yo, como buen cronista
inmortalizo el momento,
tiene su punto emotivo
el particular encuentro.

Se hace un alto en el camino,
hay fuerzas que reponer,
por lo tanto, “lingotazo”
y a la barra me lancé.

Y se me acercó una “almeja”
a la que no tenía el gusto,
y se asemejaba a un Miura,
más que al sabroso molusco.

Allí sin mediar palabra
a este cronista se lanza,
y me suelta, así, tal cual
esta frase por la escuadra.

¿De dónde has salío tú?
Y ¿qué pintas con “La Almeja”?
Si es razón bien evidente
que no tienes coño y tetas.

Y me resultó la escena,
surrealista y extraña,
pues no me podía creer
lo que esta “almeja” expresaba.

Yo, le intenté razonar,
pero élla, no lo aceptaba,
en sus trece, erre que erre,
me dijo que me largara.

Yo le dí la enhorabuena
por esa mente tan amplia,
y entonces le pregunté
¿Nena, tú eres de Tobarra?

Contestándome, que no,
que de cerca de Albatana.
Entonces le sugerí,
que a su pueblo se marchara

a imponer sus opiniones,
y costumbres democráticas,
que por si no lo sabía,
yo, sí que era de Tobarra.

Yo, sí que estaba en mi pueblo,
y hacía mi real gana
de recorrerme sus calles
tocando mis zapatatas.

A la calle me salí,
por zanjada di la escena,
y me encontré una cuadrilla
que disipó aquella “pena”.

Con Jesús Miguel “Trifón”
Manolo y primo Mariano,
Cesar y Jesús Merino
y “Millones” Alejandro.

Nos tomamos un gin-tonic,
que a todos nos supo a gloria,
brindis y buenos deseos
que la amistad, no se rompa,

También brindé con mi Lola,
y con mi hermana MariaDo,
con Ascensión, con Aurora
y con las Valcárcel Cano.

Que son, la madre y la tía
de la portentosa MaRo,
procedentes de una estirpe
de tamborileros natos.

Con María Negro Oscuro,
con Maricarmen B y B,
con Inma, Vicky, con Alba,
y también con MiSabel.

Nos arrancamos de nuevo,
el grupo se pone en marcha,
por el Camino Real
en dirección a la Granja.

Al llegar a la farola,
por calle Peñas nos vamos
y tomando calle Hielo,
a Columnas, redoblando.
  
Calle Cautivo, Paseo,
el de Príncipe de Asturias,
y comienzo de Avenida
al monumento en centurias.

Pasadas ya varias horas
hemos llegado a la meta,
dando fin a este desfile
después de tremenda vuelta.

Hago una foto final
a las González-González,
dos hermanas increíbles,
geniales y singulares.

Y doy por finalizada
mi intervención en el acto,
en un día tan completo
cuando son, las ocho y cuarto.

Les agradezco infinito
a la cuadrilla “La Almeja”
el detalle de invitarme
a que esta crónica hiciera.

Tengo una cosa muy clara
si Dios me da, vida y fuerzas.
Que estoy dispuesto a volver
si me invitan “Las Almejas”

© Casimiro Bleda Onrubia
 Aranjuez 13 de marzo de 2017