lunes, 26 de enero de 2009

EL CASTELLAR DE SIERRA

Entre las aldeas tobarreñas de Sierra y Cordovilla, a 4 km. de Tobarra y 8 de Hellín, se alzan dos montes con un paso intermedio.

Los Castellares

En la cresta rocosa oriental, a 714 metros de altitud, se localiza el despoblado musulmán de El Castellar.


El Castellar visto desde Alborajico

Durante el dominio musulmán, Tobarra perteneció a la küra de Tudmir. Carmen Navarro extrae de la lectura de la obra de los geógrafos musulmanes la impresión de que se trata de una zona poco urbanizada, con nucleos urbanos modestos (solo destacan la madīna de Lorca), y en la que predominan las aldeas o distritos rurales que comprenden las casas y regadíos adyacentes (qarya, en plural qurâ), a veces englobados por un hisn (pl. husn), castillo rural para el refugio de la comunidad, no de residencia, y sin las connotaciones feudales que tienen los cristianos. En Tobarra contamos con dos ejemplos, este, y el existente en el cerro de la Encarnación (los Ojos del Diablo).


Pese a una significativa presencia de población beréber y árabe en el oeste de Tudmir, se plantea que en esta zona fuera mayor la importancia del elemento indígena, que presumiblemente se islamizó rápidamente.

Con anterioridad, ya se habían instalado en el lugar pueblos prehistóricos, ibéricos y romanos, como atestiguan los restos encontrados (a los pies del yacimiento aparecieron fragmentos de cerámica ibérica y una villa romana), posiblemente por la presencia de acuíferos de origen lagunar en la zona, que fueron aprovechados para regadío.

En el año 1268, Alfonso X el Sabio lo cedió a un noble musulmán con el fin de favorecer la integración de la nobleza islámica en el proceso repoblador, pero este intento fracasó al ser vendido al concejo de Alcaraz en 1268 por el hijo del noble musulmán, Abú Abd Allah. Aquel contrato, firmado en Jerez de la Frontera, marcó el principio del fin del Castellar.

En el Atlante Español de Espinalt (1778), que ya comenté, es citado, aunque erroneamente atribuido a los romanos:

"De el tiempo de su fundación no se halla ninguna noticia; pero se puede atribuir à los Romanos, que la llamaron Turbula, ò Tremula, hoy Tobarra. No obstante se sabe, que en aquel tiempo floreció, y fue Ciudad grande y de importancia, según muchas señales, que aún se conservan à media legua de distancia de esta Villa, por la parte de Levante, en donde hay una Sierra, que comunmente llaman de los Castellares, por haver en ella dos pedazos de Torretas ò Atalayas arruinadas."
También se puede constatar que por entonces todavía se conservaba otra torre más o menos en pie, de la que ahora solo parece quedar la base.


Ahora paso a describir mi visita al despoblado (25-05-2008):

- Opté por subir por la cara sur. Tras dejar el coche en la carretera, tuve que rodear el monte hasta su parte más accesible caminando por el borde de los bancales.

Detalle de las construcciones que hay en la cumbre de la sierra.



- El acceso fue bastante duro debido a las piedras sueltas, bajo las cuales a veces aparecían culebras. El descenso, todavía peor porque el cielo amenazaba con lluvia, y había que bajar rápido.

- Lo que más destaca de los restos de esta fortificación es una magnífica torre de tabiya (tapial), visible a kilómetros (incluso desde las inmediaciones del Tolmo de Minateda), aunque no desde Tobarra por encontrarse el otro monte en medio. La base de la otra no supe identificarla.
- Una vez en la torre, se puede apreciar lo deteriorada que está, no solo por las grietas que presentan sus muros, sino por las pintadas que han realizado personas que han tenido la molestia de subir hasta allí solo para hacer el gamberro.



- Para visitar el resto del hisn hay que cruzar la torre por su interior, y entonces caminar por la estrecha cresta de la sierra, con cuidado, que la caída es considerable.


El Castellar



- Antes de llegar a la cima, en el lado que mira a Cordovilla, se pueden contemplar los restos de unos muros (¿viviendas?):


- Ya en la cumbre de la sierra:



Vista de donde quedó nuestro coche desde lo alto de El Castellar.



- Lo más destacable de esta parte son los 2 aljibes, que todavía conservan parte de su enlucido interior:






Para acabar este repaso fotográfico, una selección de las vistas de los alrededores de la fortaleza:

- En dirección a Sierra, se ve la aldea, con su Iglesia de San Francisco Javier y el Comunita Incontro "Molino de Sierra", situado en la antigua casa de los Padres Terciarios Capuchinos de Hellín.

- En dirección opuesta se ve la aldea de Cordovilla, y más allá Santiago de Mora, y Mora de Santa Quiteria. De fondo, a mano derecha, los límites de la Comunidad de Murcia.


Casas dispersas de Cordovilla, y al fondo tierras murcianas.

- Mirando en dirección norte, los Saladares de Cordovilla, y detrás los parajes de Alboraj y Alborajico, y la aldea de Aljubé:


Muela de Alborajico, un poco más arriba del centro de la foto.

- Y en dirección a Tobarra, hacia el noreste, la sierra de la Raja y la carretera entre Sierra y Cordovilla:


El Castellar se encuentra bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1.949 y ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español. El Ayuntamiento de Tobarra ha manifestado su interés por consolidar la torre, y la Diputación Provincial incluso aprobó una ayuda.

Ahora que se ha hecho lo propio con los Ojos del Diablo, esperemos que se siga con esta otra joya que tenemos en el pueblo.


Fotografías: José Rafael Navarro

Bibliografía:

- Navarro, Carmen. "Notas en torno a la Tobarra musulmana (ss. X-XV)". Revista de Semana Santa de Tobarra, 1993

- Izpisúa, Luisa. "El Castellar de Sierra". Araboislámica



Vista aérea con SigPac (latitud: 38° 33' 44" N, longitud: 1° 38' 49" W):

viernes, 23 de enero de 2009

LA LAGUNA DE ALBORAJ

Alboraj

Paraje de Alboraj, situado entre Tobarra y la aldea de Cordovilla.

Alboraj

Se trata de una zona húmeda, de origen cárstico, que ocupa una superficie de 11 hectáreas. Fue declarada como microrreserva por Decreto 182/2000, de 19 de diciembre.

Entre la vegetación de la laguna, se encuentran especies palustres como carófitos, sin embargo, el interés botánico está en la presencia en ella de una población de la especie "Helianthemun polygonoides", catalogada "en peligro de extinción". Además, también existen otras especies catalogadas como vulnerables: el "Senecio auricola", o el "Microcnemum coralloides", incluida como de interés especial.

Alboraj

Dentro de los animales que se pueden observar en este entorno, tiene especial interés el galápago leproso, y también, las aves: Chotacabras pardo, Águila culebrera, Gavilán, Pato colorado, Carricero común o Carricero tordal, Críalo, etc...

El nombre de Alboraj proviene del árabe, y significa "la torre".

Las Relaciones Topográficas de Felipe II (1575) aparece citada la laguna y las enfermedades infecciosas que causan las aguas estancadas:

"[...] y el lugar es en fermo a causa de ciertas lagunas que ay junto a la dicha villa la una de las cuales se llama el taragal y la otra alborag [...] y no sirben más de para poderse beber dellas por los vecinos y otras personas que a causa de no aber rrio que pase por el término de la dicha villa los vecinos della beben de la fuente polope y de la fuente que llaman de abenux y de lafuenteel molino [...]"

En el momento de hacer las fotos, la laguna se encontraba dividida en dos, una laguna más pequeña al oeste...

Alboraj

Alboraj

...y otra más grande al este:

Alboraj

Alboraj


Alboraj

Alboraj

La laguna de Alboraj ha sido (y está siendo) amenazada tanto por la suciedad que dejan atrás sus visitantes (de vergüenza) como por la extracción de aguas para riego, contra la que se protestó (hasta hace un tiempo se podía ver el mural que se pintó en la calle Francisco Cano Fontecha).

En las fotos se puede ver la estación extractora:

Alboraj

Alboraj

De nuevo desde este blog pido encarecidamente que cuidemos estos rincones, que no nos sobran. Ojalá que no tengamos que lamentar su pérdida por la desidia de las autoridades y de sus visitantes (no cuesta tanto llevarse la basura).


Fotos: José Rafael Navarro


La laguna vista con SigPac ( 38° 35' 6.7" N, 1° 39' 8.51" W )

Lugares de interés en las cercanías:

- El eremitorio de Alborajico (siglos V al VIII, aproximadamente)
- La caserío de Alboraj (siglo XIX). En la actualidad se celebran allí banquetes (bodas, comuniones,...)

jueves, 22 de enero de 2009

EL ESCUDO HERALDICO DE LA VILLA DE TOBARRA

 Los escudos de armas actúan como un elemento diferenciador entre naciones, regiones y pueblos, convirtiéndose en una seña de identidad de las mismas. Este artículo trata sobre el escudo de armas de la Villa de Tobarra, compilando los estudios del Cronista Oficial y Archivero Municipal de la Villa de Tobarra: Guillermo A. Paterna Alfaro, con los de Luis G. García-Saúco Beléndez y Aurelio Pretel Marín.

AYUNTAMIENTO DE TOBARRA

 Tobarra se encontraba tras la Reconquista en manos castellanas, y tras cambiar varias veces de mano entre la dependencia real o los señoríos, acaba perteneciendo al Señorío de Villena, luego Marquesado, fundación de los Manuel: el hijo menor de Fernando III, el Infante Manuel, y su hijo Juan Manuel, que sería el que lo consolidara, expandiéndolo y repoblándolo, teniendo la consideración en la Villa propia de un monarca, como consta en la relación mandada por Felipe II en 1575, quizás por la reconstrucción llevada a cabo por su fiel vasallo Sancho Ximenez de Lanclares tras haber sido incendiado el pueblo por los moros (en 1310 de acuerdo a dicha Relación, aunque según Pretel en 1324-25).

 El escudo de los Manuel adopta estas armas:
“Cuarterones blancos y bermejos. En los blancos un león y en los bermejos un ala con una mano de hombre que tiene una espada sin vaina”.



 Como el castellano-leonés, pero cambiando el castillo por la espada y el ala, elementos que aparecen en Almansa, Villena, Hellín, Tobarra o Sax. La adición del castillo puede interpretarse como alusión a Alfonso X o a las fortalezas de estas villas. De cualquiera de las formas, es la perfecta unión entre los Manuel y Castilla.
El peso de la herencia de los Manuel es tan importante que incluso Alfonso de Aragón, primer Marqués de Villena, impuesto por el rey bastardo Enrique III de Trastámara, lo respeta, incorporando sus armas a las propias. Tampoco pudieron más tarde los Pacheco cambiar los símbolos de los Manuel, cosa que si que hizo el tiempo y el olvido, por lo cual algunos de ellos se hacen irreconocibles, como en el caso que nos ocupa.

 El escudo heráldico de la Villa de Tobarra es descrito en tres obras:

- Las ya mencionadas "Relaciones Topográficas de Felipe II" en 1575, en concreto la entrada sobre el pueblo que data del 12 de enero de 1576.
“El escudo de armas que el dicho pueblo tuviese, si tuviese algunos, y por qué causa o razón las ha tomado, si se supiese algo: […] dixeron que esta villa tiene por escudo y armas, por merced que fico a ella el Ynfante don Juan Manuel, castillos y, en cada castillo, espada y león, como pareció por el dicho privilegio, que fue bisto por los dichos señores comisarios y diputados”.
 No se dice que las espadas estuvieran acompañadas de mano y ala. Pretel considera que se trata de un olvido. Además, se habla de castillos, por lo cual al menos deben de ser dos.


 - El Diccionario Geográfico de España, más conocido como Diccionario de Tomás López (1787) y el Atlante Español o Descripción General de todo el Reyno de España, por Bernardo Espinalt García (1778), que ya comenté en este blog. Ambas obras pretenden ser una respuesta a las Relaciones de Felipe II, pero no llegaron a ser tan completas o sistemáticas como aquellas. En las dos aparece idéntica descripción:
“Sus armas son un castillo con tres torres, y en la de enmedio, sentada un águila”


 Aparece el águila, pero no se citan los leones. Pretel argumenta de nuevo que se debe al olvido. El cambio de las manos aladas con espadas hacia el águila se puede deber al desconocimiento del significado de los símbolos o a la fragilidad de los sellos de cera. La metamorfosis se produce entre 1576 y 1778, y así continúa hasta la actualidad, por lo que ya no se duda de su legitimidad.

 Hasta el establecimiento del actual escudo de armas, el municipio utilizó diferentes escudos con varios errores:

 - Grabado 1, con un modelo A y B, cuya plancha o negativo es propiedad de la imprenta local, siendo el más antiguo que se viene utilizando, desde al menos 1930. El A está reproducido de un documento de 1934, y el B de los membretes del Ayuntamiento, cuya plancha se encontraba ya muy desgastada, lo que puede reforzar las teorías de Pretel sobre la metamorfosis anterior. Se trata de solo una torre, y no de un castillo con tres torres, no hay un campo o fondo, los leones no son uñados y la corona es turriforme.



 - Grabado 2. La corona se asemeja a la ducal, el castillo parece una torre, los leones no son ni linguados ni uñados y carece de fondo. Se usa tras el desgaste de las planchas del grabado 1.



 - Grabado 3, en color, publicado por lo que parece por primera vez en la contraportada de la revista de Semana Santa de 1972. Copia con mejoras los modelos anteriores, pese a que el color se dio de forma arbitraria: leones ya linguados y uñados, la corona es la de marqués, pero con errores (faltan las perlas en los ramos intercalados entre los florones), sigue el castillo sin torres y la ausencia de campo.


 De estos se llega al modelo de Guillermo A. Paterna Alfaro, a petición de la alcaldía (moción del 14 de marzo de 1985):
“En campo de plata, un castillo de piedra con tres torres, aclarado de azur y mazonado de sable. Surmontado de un águila naciente de sable. Con dos leones contrarrampantes de gules, linguados y uñados. Al timbre, una corona de marqués”.

Escudo de Tobarra

 O lo que es lo mismo, sobre fondo plateado (con proporción de 6/5 de alto y ancho), un castillo con ventanas y puertas en azul, las juntas de las piedras en negro, con un águila de alas desplegadas sobre la torre central de las tres que coronan el castillo, flanqueado por dos leones, con uñas y dientes, uno frente al otro. La corona es de oro, con cuatro florones (tres vistos) y cuatro ramos (dos vistos) compuestos cada uno de tres perlas ( dos apareadas y otra encima) situados cada uno entre los florones. El círculo aparece engastado de pedrería.

 El Ayuntamiento de Tobarra remite al Diario Oficial de Castilla-La Mancha (publicado el 16 de junio de 1987) el Decreto de Presidencia y Gobernación 51/87 del 3 de junio, por el cual se aprueba el escudo heráldico de Tobarra, cumplido el trámite de informar a la Real Academia de la Historia.
García-Saúco no obstante preferiría que se hubiera optado por la corona real y no la de marqués, “para no confundir con las armerías de la nobleza titulada, según viene aconsejando acertadamente la Real Academia de la Historia” y que se hubieran restituido las manos aladas con espada:






Bibliografía:

- Pretel Marín, Aurelio. "Las armas de los Manuel en la heráldica municipal de la provincia de Albacete". Revista Al-Basit nº. 11, 1982.
- Paterna Alfaro, Guillermo Antonio. "El Escudo Heráldico de la Villa de Tobarra". Boletín Informativo Local de Tobarra nº.5, 1986.
- García-Saúco Beléndez, Luis Guillermo. "Tobarra". Heráldica Municipal de la Provincia de Albacete. Instituto de Estudios Albacetenses, 1991.

miércoles, 21 de enero de 2009

FOTOS PARA EL RECUERDO

Foto de la fachada de la desaparecida Discoteca Rallye, en el Paseo Príncipe de Asturias, con su característico auto que parecía emerger de la pared.
Yo lo recuerdo en la mitad superior de la fachada.


Foto: Allan Bruce Zee (fotógrafo de Portland, Oregón, EE.UU)

"Marching to the Beat of a Different Drummer
Holy Week in Southern Spain is a time of solemn ceremony and fervent celebration. Each village has its unique way of celebrating the Easter week. In the small town of Tobarra, drumming was the trademark. You could hear people with drums coming from all corners of the town converging on the church in the central plaza from which the processions started. I was set up to photograph the side of a car that was mounted on the outside wall of a disco when this mini-procession passed in front of my viewfinder."

martes, 20 de enero de 2009

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL DE TOBARRA

MATADERO MUNICIPAL DE TOBARRA

 El antiguo matadero municipal está situado en la Avenida de la Guardia Civil. 

MATADERO MUNICIPAL DE TOBARRA

 El proyecto se inició en marzo de 1917, cuando el alcalde Julián José Moreno García "el Tío de la Pipa" (1808-1939) propone al pleno la construcción del mismo, "cuyas obras deberán realizarse cuanto antes, debido a la época en la que nos encontramos y máxime cuando por un Real Decreto de 1905* se obliga a ayuntamientos de la categoría del nuestro a que tengan uno". Con anterioridad se utilizaba como tal una casa alquilada a Isidoro del Milagro Martínez, por la que se pagaba alrededor de 200 pesetas anuales. 

*Real Decreto de 6 de abril de 1905

 El arquitecto escogido fue el albaceteño Julio Carrilero Prat (1891-1974), que se persona en Tobarra el 15 de julio de 1917 para tomar notas preliminares con el fin de llevar a efecto los trabajos encomendados (también se le encargó realizar el proyecto del lavadero público). Un año después (en julio de 1918) entrega los planos, la memoria, proyectos y presupuestos de las obras que ascendían a 20.008,23 pesetas y como ese año se disponía de 6.000 pesetas, se consignaron 7.000 para 1919 y el resto, 7.008,23 para 1920.

MATADERO MUNICIPAL DE TOBARRA
Aspecto del edificio en 2008

 Parece ser que la obra la llevó a cabo la misma empresa que se ocuparía de la del Colegio Público "Cervantes"  (entonces Escuela Nacional Graduada de Niñas (y Niños) "Primo de Rivera"), y que en agradecimiento por estas concesiones donaría los materiales para construir el Reloj de la Villa.

 La dirección de obras la lleva a cabo el propio Carrilero, que en noviembre de 1919 dirige una carta al Ayuntamiento, solicitando el abono de la minuta de los honorarios devengados en la realización de los planos (incluidos los del lavadero), que ascendía a 918 pesetas, según tarifa, que le fue liquidada. A la vez manifestó que "la parte de sus honorarios relativa a la dirección de las obras, la hará efectiva para la fecha en las que estas se terminen, de los que hará una importante rebaja a favor del municipio y en honor al propio alcalde, por la buena marcha administrativa que se lleva en este pueblo". Se hizo constar en acta "el agradecimiento de la corporación  por su generoso ofrecimiento" de reducir en gran parte los honorarios que aún le quedan que percibir por la dirección de las obras, que se realizaron por gestión directa del propio consistorio, que pagaba periódicamente los jornales y materiales necesarios. 

MATADERO MUNICIPAL DE TOBARRA

 Por ello, en el mes de enero de 1920, se da cuenta del incremento de los jornales "más de un 30%, que no pudo preverse en su momento y el de los materiales, especialmente de las maderas en un 80%". Y, para no tener que suspender los trabajos por falta de recursos para proseguirlos, "se incluye en el presupuesto de 1920 a 1921 la cantidad necesaria", sumándose 3.000 pesetas a las 7.008,23 previstas para dicho periodo. En octubre y diciembre se abonan distintas cantidades para jornales y material (más de 10.000 pesetas), pero se paran las obras en los primeros meses de 1921.

 El 15 de mayo de 1921, una vez aprobadas las cuentas municipales, se acuerda "que prosigan las obras en la parte que se considere más necesaria, dentro de los límites de la consignación presupuestaria". Se van pagando cantidades por materiales y jornales en distintas mensualidades (marzo de 1922, enero de 1923, etc...). 

MATADERO MUNICIPAL DE TOBARRA

 En el mes de agosto de 1923 se abona una factura al maestro carpintero tobarreño Francisco Lorente García, de 2.278,35 pesetas, "por materiales, suplidos y trabajos realizados en 1922".

 En enero y abril de 1924 se abonan facturas por más de 2.300 pesetas por jornales y material, mientras volvieron a detenerse las obras hasta el 22 de mayo, cuando el entonces alcalde designado según las normas del Directorio Militar de Primo de Rivera, Juan Pastor Cantó, decide que prosigan las mismas "una vez firmado el presupuesto". En junio se abona una nueva cantidad y en julio se acuerda en Comisión de Gobierno que prosigan "en el momento que el estado de fondos lo permita".

 Para la dirección de las obras de lo que resta por realizar, especialmente reparación y pintura de puertas y ventanas del edificio, se designa a Francisco Monte López, el 2 de octubre. Y el 6 de noviembre de 1924 se presenta una cuenta con los gastos ocasionados de jornales y materiales, que ascendía a 385,10 pesetas. 

Fotografía en la revista "Centauro"

 La finalización definitiva de la obra puede establecerse entre finales de 1924 y los primeros meses de 1925, dado que la revista semanal ilustrada "Centauro", de Albacete, incluye el 6 de mayo de 1925 un reportaje del municipio en el que inserta una fotografía "del magnífico matadero", ya terminado.

Fotografía en la revista "Centauro"

 El matadero constaba de una nave alargada con planta superior, y flanqueando ambos lados de la fachada dos salas, entre las cuales se situaba el patio vallado con la entrada principal, en cuyo arco figuraba en forja, hasta las últimas obras, la leyenda "MATADERO MUNICIPAL AÑO 1922". En la parte trasera hay un edificio anexo con patio que parecen un añadido posterior para ampliar las dependencias, pese a que quiebra la estética del resto de la construcción.

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL
Aspecto del edificio en 2010

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL
Sala principal

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL
Aquí podemos apreciar todavía las rejillas del sumidero

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL

ANTIGUO MATADERO MUNICIPAL
Patio trasero en 2020

 El edificio, ya en desuso, se pretendió restaurar con un proyecto financiado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que concedió una Escuela Taller en 2008 a tal fin (con una subvención de 473.000 euros), para alumnos trabajadores de albañilería y carpintería metálica. 

 Se debía trabajar hasta 2010 en su "consolidación y estructura, acondicionando las ventanas y puertas originales, restaurar su parte exterior y adaptar el interior para destinarlo como centro polivalente y sala de exposiciones", pero apenas se comenzó con la obra y ya quedó paralizada, hasta que el pleno del Ayuntamiento decidió el 29 de marzo de 2021 el cambio de uso, para habilitarlo como Centro de Estancias Diurnas de AFA (Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer).
A fecha de 2025, la obra sigue sin concluirse.
 
Bibliografía:

 - García González, José. "El pleno de Tobarra aprueba ceder el antiguo matadero a AFA". Diario La Tribuna de Albacete, 29-03-2021.
 - García González, José. "AFA utilizará el edificio del antiguo matadero municipal". Diario La Tribuna de Albacete, 12-04-2021.

Fotografías: 

José Rafael Navarro
revista Centauro

Vista aérea con SigPac: 

38° 35' 50.27" N, 1° 40' 59.42" W